Viaje por la Reserva del Norte de Tuli a caballo, en bicicleta de montaña o caminando, recorriendo sus espectaculares paisajes, vida salvaje abundante y variada, y una gran cantidad de atracciones históricas, naturales y culturales.

Explore los valiosos enclaves históricos y arqueológicos de antiguas civilizaciones en la Antigua Palapye, hogar de artefactos de la Edad de Piedra mediana, la Edad de Piedra tardía y la Edad de Hierro temprana.

Visite el Museo Supa Ngwao de Francistown, una importante reserva de las culturas del norte y una muy buena exhibición fotográfica de la historia temprana de Francistown y de Botswana.

Experimente las estimulantes cascadas y los enclaves históricos de Moremi Gorge.

Disfrute de la topografía única e impresionante del Este de Botswana.

Areas de interés en el Este de Botswana

Reserva de Tuli

El Coto de Tuli forma un fascinante paisaje lunar, compuesto por tonos marrones y anaranjados que se mezclan con el azul intenso del cielo. El Coto de Tuli forma parte del Tuli Block, compuesto por un conjunto de granjas privadas, muchas de las cuales ofrecen también instalaciones turísticas, de entre 10 y 20 km de ancho que se extienden a lo largo de la orilla norte del río Limpopo.

Espectaculares paisajes, extensa y variada vida salvaje y una gran cantidad de atracciones históricas, culturales y naturales definen el Coto de Tuli, impactante lugar ubicado al noreste de Botswana. La Reserva abarca aproximadamente 71.000 hectáreas de un escenario verdaderamente impresionante, formado por bosques de mopane, pantanales y bosques fluviales que contrastan con los acantilados de areniscas dando así unos paisajes únicos y espectaculares.

La reserva es el hogar de 48 especies de mamíferos, entre las más comunes podemos encontrar elefantes, kudus, hipopótamos, cebras, ñus e impalas acompañados por sus depredadores más comunes, leones, guepardos y leopardos, aunque en un número mucho más limitado. En el coto también se han avistado más de 350 especies de aves.

Se pueden hacer multitud de actividades en la reserva, tales como safaris en automóvil, globo aerostático, safari a caballo, a pie o en bicicleta, rastreo de animales, proyecto de investigación de las hienas, safaris en busca de depredadores, observación de aves y observación de estrellas, turismo cultural y turismo dentro de la comunidad, compra de artesanía, tejido de canastas…etc. O visitar los puntos más interesantes de la zona:

Muro de Salomón y Ruinas de Motloutse

El paisaje de Tuli Block está definido por unas formaciones rocosas poco usuales. La más famosa es la del Muro o Pared de Salomón, que consiste en un dique natural de basalto de 30 metros de altura que atraviesa el paisaje a ambos lados del lecho del Río Motloutse. Esta muralla de 10 metros de ancho albergó, en algún momento, un hermoso y gran lago, con cascadas que desbordaban de la presa. Prueba de ello son las numerosas piedras preciosas, como cuarzo y ágata, que se encontraron en el lecho del río.

Su playa natural está bordeada de enormes árboles que proporcionan una maravillosa sombra para pasar un estupendo día de picnic. Solo podremos acceder a la zona si viajamos con un vehículo todoterreno con tracción a las cuatro ruedas.

Cerca del Muro de Salomón, se encuentran las Ruinas de Motloutse, que formas los restos de un pueblo de la Edad de Piedra del Gran Zimbabwe, que perteneció al reino de Mwene Mutapa.

Ambos lugares pueden visitarse a pie. Se accede desde la carretera que une Zanzíbar y Pont Drift.

Colina de Mapungubwe

Mapungubwe data de hace casi 1.000 años. Se sitúa a orillas del río Limpopo y fue una próspera metrópolis en la Edad de Hierro. Sus extensas redes comerciales se extendían hasta China, India y Egipto, gracias al rey Leopard Kopje que gobernaba por aquel entonces. La capital estaba situada en la Colina de Mapungubwe, de casi 300 metros de largo.

Mapungubwe estaba altamente desarrollada en comparación con otras civilizaciones. Su artesanía era única, de una gran destreza y una calidad insuperable. Como prueba de ello tenemos un rinoceronte de oro, desenterrado por arqueólogos, magníficamente tallado. También se desenterraron preciosas piezas de alfarería y joyería.

La Colina de Mapungubwe está formada por bosques de mopane, bosques fluviales y formaciones de arenisca, creando así un impresionante escenario. En la zona también podemos encontrar bastante vida salvaje, como el rinoceronte blanco, elefantes, jirafas, elands, leones, hienas, leopardos y cientos de especies de aves.

En la actualidad, la zona es sólo accesible a través de estrechos caminos muy empinados, que se retuercen hasta la cima. Entre las actividades que se pueden realizar en la zona destacamos el turismo dentro de la comunidad, junto con la compra de artesanía.

Motlhabaneng

El pintoresco pueblo de Motlhabaneng consiste, esencialmente, en una visita al Kgotla para tener una charla con su jefe, una visita al hogar del canastero, donde podremos interactuar con los aldeanos y aprender sobre su forma de vida tradicional y cultura, y ellos nos enseñaran como tejar una canasta a mana y una visita a la escuela primaria local, que nos sorprenderá gratamente, ya que los niños visten sus trajes tradionales y bailan sus danzas, también tradicionales.

Otra actividad importante que podremos realizar a las afueras de Motlhabaneng es la observación de pinturas rupestres muy antiguas, hechas probablemente, por los San o bosquimanos. Las pinturas muestran a personas, animales, escenas de caza y escenas mitológicas.

La visita a los pueblos locales, se convierte generalmente en un punto fuerte de interés cuando se viaja a Tuli.

La ventaja del Coto de Tuli es que la entrada es gratis, permitiendo el acceso a conductores nocturnos para realizar safaris al atardecer donde tendremos más probabilidad de encontrarnos con el huidizo leopardo. La desventaja es que al ser un terreno privado los visitantes no pueden salirse de las carreteras principales ni acampar fuera de los campamentos y lodges oficiales. De mayo a septiembre es la mejor época para visitar el coto, ya que los animales se ven obligados a reunirse en los pozos de agua artificiales.

La zona ofrece varios alojamientos, entre los más importantes destacan:

Coto de Kwa-Tuli

El Tuli Safari Lodge está ubicado en un oasis ribereño y rodeado por campos de roca rojiza repletos de fauna salvaje. Ofrece alojamiento de precio asequible que se ajusta a casi cualquier presupuesto. Es mucho más tranquilo que muchas de las reservas privadas del país.

El Tuli Safari Lodge administra y opera el “Molema Bush Camp”, un proyecto turístico basado en la comunidad, el cual está ganando impulso rápidamente en África. De esta manera, las comunidades se implican de forma más activa en los proyectos turísticos, viendo beneficios más rápidamente.

Molema es una empresa formada por tres pueblos locales, Motlhabaneng, Lentswe le Moriti y Mathathane y dos operadores turísticos, Tuli Safari Lodge y Talana Farms.

Mashatu

El Coto de Mashatu es una de las reservas naturales privadas más grandes del sur de África, famosa por sus felinos y su gran población de elefantes. El campamento principal es uno de los centros turísticos más exclusivos de Botswana, incluyendo su Gin Trap, un bar abierto pero techado que da a un abrevadero artificial, que nos permitirá observar todo tipo de fauna mientras disfrutamos de una bebida refrescante.

En la Reserva, los huéspedes pueden acompañar a los investigadores de elefantes y otros animales, como depredadores, y observar de cerca su comportamiento, sus hábitos alimenticios, demografía, territorios…etc.

Los huéspedes de Nitani podrán disfrutar de una experiencia similar, ya que podrán llegar a comprender la dificultad de los proyectos de investigación a largo plazo de las hienas.

La Reserva de caza del Norte de Tuli será el corazón del área de conservación transfronteriza de Shashe / Limpopo, tal y como propuso Sudáfrica, Botswana y Zimbabwe, acordando entre ellos cooperar para salvar, administrar y conservar los recursos naturales que comparten. Este área de conservación, rica en biodiversidad, será una de las más grandes de Sudáfrica con aproximadamente 4.800 kilómetros cuadrados.

La mayor parte de las carreteras del Tuli Block se pueden recorrer en vehículo tipo turismo con tracción a dos ruedas, aunque se puede complicar al intentar pasar sobre el lecho de riachuelos, que pueden estar inundados durante la estación de lluvias.

La antigua Palapye

La Antigua Palapye es un importante sitio histórico multicultural que contiene artilugios de la Edad de Piedra Media, la Edad de Piedra tardía, la Edad del Hierro temprana, y en la época contemporánea, fue la capital de Bangwato, reino de Khama III, en el siglo XIX, que ocupó la zona entre 1889-1902.

Aunque fue la capital por pocos años, trece exactamente, se estima que la población era muy numerosa, alrededor de 300.000 personas asentadas al pie de las Colinas Tswapong, incluyendo también, cazadores y misioneros europeos que residian en la zona. Las principales razones de tal asentamiento, se cree, que fueron el excelente clima, así como las permanentes fuentes y cascadas que aún se encuentran en la zona. Sin embargo, en 1902, cuando el suministro de agua empezó a escasear, los Bangwato abandonaron la zona de Palapye y ubicaron su nueva capital en Serowe, donde todavía habitan. La ocupación de la Antigua Palapye resultó fundamental como centro de encuentros entre los europeos y los batswana.

La antigua Palapye se ha dedicado a impulsar el turismo a través de un proyecto basado en la comunidad de Malaka, que se desarrolla junto a otros propósitos en Tswapong. En el pueblo de Malaka podemos encontrar bellas cascadas.

Muros de piedra, pinturas rupestres, conchales, los restos de una cárcel, un mercado, y tumbas históricas se pueden observar aún en Palapye Antiguo, así como algunos animales salvajes como los babuinos y monos vervet, puerco espines, la rata de Dassie y el leopardo.Existen, también, dos colonias donde crían Buitres del Cabo con más de 200 especies ubicada en Gootau, debemos pedir un permiso especial al jefe del pueblo y andar con cuidado para no molestar a las aves.

La Antigua Palapye se declaró oficialmente Monumento Nacional en 1938 y se encuentra bajo la autoridad de los Museos y Monumentos Nacionales.

Colinas Tswapong

Situadas al este de Palapye, las Colinas Tswapong, se elevan casi 400 metros sobre las llanuras que las rodean. Solía ser un área de caza mayor, pero en la actualidad son el hogar de multitud de mamíferos, como babuinos, ratas de Dassie, leoprado y hiena marrón. Además, son el hogar de cientos de especies de aves, entre ellas, el buitre del Cabo, en grave peligro de extinción y cientos de especies de mariposas.

Una de las grandes atracciones es la exuberante vegetación, y una serie de cascadas, algo atípico del terreno de Botswana generalmente árido y seco. Se permite acampar cerca del lugar y se debe acudir totalmente equipado y autosuficiente.

Las imponentes Tswapong se extienden a 60 Km al oeste del pueblo de Moremi y miden unos 20 Km de ancho. Compuestas de arenisca, cuarcita y siderita forman numerosos y bellos enclaves arqueológicos, naturales e históricos. Ejemplo de ello es:

– Moremi Gorge: Situado en la profundidad de las colinas, a las que solo se puede llegar si eres un buen escalador, Moremi Gorge es una fuente de la que se originan tres cascadas permanentes. La cascada más impresionante es de diez metros de altura, dando lugar a una caída espectacular de agua cristalina sobre las rocas para acabar en una bella laguna rodeada de exuberante vegatación.
Se debe pedir un permiso de cortesía al jefe del pueblo antes de iniciar la marcha hacia las Tswapong, ya que la zona es un área de gran importancia religiosa y espiritual para la comunidad. La visita se puede realizar en dos días y es ideal para residentes de Gaborone o Francistown. No requiere de ningún vehículo especial de tracción a las cuatro ruedas y se permite acampar cerca de la zona.
El Moremi Gorge fue declarado Monumento Nacional y es administrado por el Departamento de Museos, Monumentos y la Galería de Arte de la Nación.

Selebi-Phikwe

Selebi-Phikwe, ciudad minera, establecida para dar hogar y atención a los empleados de las Concesiones Bamangwato Ltd, una mina de níquel que empezó a funcionar en 1973. La mina es la mayor fuente de empleo de la ciudad, y posee las comodidades más usuales, como centros comerciales, hotele, casas de huéspedes y un aeropuerto.

Originalmente existían tres poblados que abarcaban los depósitos de níquel y cobre de la zona que estaban, todavía, sin explotar. Cuando los minerales fueron descubiertos, la mina y el municipio se construyeron en un terreno situado entre las dos aldeas, combinando sus nombres en uno solo, de ahí el origen de Selebi-Phikwe.

Los minerales se extraen del pozas en minas bastante profundas a cielo abierto y se transporte por ferrocarril. Se construyó, también, la central eléctrica de Morupule, que para entonces funcionaba a carbón y que suministraba electricidad a la mina y a la ciudad.

Dos de las zonas más importantes que se pueden ver en los alrederores de la ciudad de Selebi-Phikwe son:

Presa de Letsibogo

La Presa de Letsibogo forma parte del Proyecto de Transporte Hidráulico Norte-Sur, el cual consta de sistemas de transmisión de agua e instalaciones para el tratamiento del agua y varios diques, con la finalidad de desarrollar fuentes de agua en todo el país, especialmente en la capital. Una gran tubería, de aproximadamente 400 kilómetros, une Letsibogo e importantes campos de pozo con Gaborone, suministrando de suficiente agua a toda la población.

La Presa de Letsibogo, es un lugar recreativo para residentes y visitantes y se encuentra cerca del pueblo aledaño de Mmadinare.

Las actividades que se pueden realizar en la zona de Letsibogo son natación en la presa, practicar la pesca con caña, nevegación en canoas y barcas a motor, realizar Windsurf gracias a la ayuda del viento que corre en la zona, pasar un día agradable en las zonas de picnic habilitadas o simplemente relajarse disfrutando de las maravillosas vistas panorámicas que nos ofrece la Presa de Letsibogo.

Colinas de Lepokole

Las Colinas de Lepokole estás situadas a unos 25 kilómetros aproximadamente al noreste del pueblo Bobonong y están compuestas por enormes bloques de granito apilados unos encima de otros, formando la extensión más austral de las Colinas Matopos de Zimbabwe, las cuales presentan un terreno similar.

Podemos encontrar pinturas rupestres de los San en las rocas y algunas de ellas cuentan la historia de la retirada del pueblo san de las colinas cuando otros pueblos empezaron a ocuparlas. También, podemos observar los restos de antiguos pueblos asentados en la zona y enclaves de la Edad de Hierro.

La Fundación para la Conservación de Mapanda, a través del Mapanda Conservation Trust, está aplicando un proyecto de turismo sostenible para promover el desarrollo de Lepokole. Este proyecto consiste en el cercado del área que rodea las colinas para repoblarlas, así, de fauna salvaje. El proyecto también incluye construir una zona para acampar con todas las comodidades. Igual que en el resto de zonas, se aconseja pedir un permiso de cortesía al jefe del pueblo cuando se desea visitar las colinas.

Algunas de las principales actividades que la zona ofrece son: el excursionismo y montañismo por los maravillosos enclaves arqueológicos e históricos que poseen las colinas, interpretación de las pinturas rupestres de los San, observación de aves o simplemente maravillarse de las vistas panorámicas.

Francistown

Francistown, con aproximadamente 115.000 habitantes, es una de las ciudades más antiguas de Botswana y fue el centro de la fiebre del oro en el África del Sur. La primera fiebre del oro estalló en 1867 cuando el alemán Karl Mauch descubrió oro en el río tati, en Botswana. Un par de años después, un grupo de mineros precedentes de Australia, aparecieron dispuestos a hacerse ricos. Junto a ellos estaba el inglés Daniel Francis, que se fue directo a las minas de diamantes Kimberley, recién descubiertas en 1870. Después de 10 años, regresó para pedir y negociar los derechos mineros locales con el entonces rey de Ndebele, Lobengula, y diseñar la ciudad que ahora lleva su nombre, Francistown.

Actualmente, es la segunda ciudad más grande de Botswana, situada a 436 kilómetros al norte de Gaborone, conocida más por su comercio al por mayor que por su historia minera. La ciudad en sí no tiene mucho atractivo, pero resulta una parada casi obligatoria si se viaja a Kasane, Maun, Nata y las cataratas Victoria. Los Africanos de la zona han estado extrayendo oro de las minas durante generaciones atrás, aproximadamente durante los siglos X11 al XIV, lo que hizo que la región se enriqueciera a pasos agigantados.

La ciudad original fue fundada como un asentamiento cercano a la mina Monarch en 1897, la cual ha sido reciemntemen reabierta, trazada paralelamente a la línea del ferrocarril y consistía en una calle principal llena de tabernas y tiendas de suministros. En la actualidad, Francistown es una ciudad en auge económico debido principalmente a la reapertura de las minas de oro. En ella podemos encontrar modernos centros comerciales, restaurantes, hoteles, tiendas e incluso complejos industriales, aunque aún encontramos algún edificio de la época colonial.

En la ciudad podemos encontrar una buena oferta de alojamientos, desde muy asequibles como el motel Satellite Guest House hasta el más elegante como Cresta Thapama Lodge, para los que buscan lujo y formalidad con habitaciones de estilo colonial. También encontraremos buena selección de restaurantes donde degustar todo tipo de platos, pero si eres de los que prefieres cocinar no te faltará una buena variedad de supermercados, además del mercado de fruta y verdura de la calle Blue Jacket.

Entre los puntos de interés de Francistown destacamos:

Museo Supa Ngwao

El Museo Supa Ngwao ubicado en un campamento del Gobierno y con más de 100 años de antigüedad, posee una prisión y una cantina. Alberga exposiciones de la historia y la cultura del pueblo de Kalanga, de hecho “supa-ngwao” significa “mostrar la cultura” en lengua setsuana, además de una exhibición fotográfica de la era temprana de Francistown y de Botswana.

La colección incluye tallas de madera, alfarería, cestería e instrumentos musicales. En la tienda del Museo, se puede comprar artesanía auténtica hecha a mano y observar su exposición de obras de aproximadamente 200 artesanos de los alrededores.

El Museo también ofrece servicio de información turística para Francistown y organiza visitas guiadas a pie por la ciudad, visitando la mayoría de los enclaves históricos importantes de la ciudad.

Reserva Natural de Tachila

La Reserva Natural de Tachila cubre aproximadamente un área de 8.200 hectáreas de hábitat natural bien preservado en un área cercana a la ciudad de Francistown. Esta reserva sirve como instalaciones de recreación para residentes y visitantes de Francistown, promover la vida salvaje y otras formas de conservación de los recursos naturales, proporcionar educación medioambientala los alumnos de las escuelas y diversificar la economía de Francistown, dependiente practicamente de la minería, creando así nuevos puestos de trabajo.

En la Reserva podemos ver muchas especies animales en su ambiente natural, entre ellas encontraremos la hiena, el leopardo, el kudu, impala, el jabalí verrugoso, la rata de Dassie, el saltarrocas…etc. Finalmente se incorporarán rinoceronte, guepardo, jirafa, cebra, ñu, eland y sable.

Tachila significa “salvador de todas las cosas vivientes” en lengua Kalanga, se considera un proyecto que ofrece atracciones naturales, arqueológicas, históricas y culturales, sobre todo para Francistown y el Distrito Noreste. El proyecto también contempla la construcción de un refugio de lujo, que incluya centro de conferencias y restaurante, utilizando unicamente energías renovables, programas de reciclado, sistema de reticulado de aguas grises y jardines orgánicos.

Las actividades que se pueden realizar en la Reserva Natural de Tachila son: safaris en automóvil, turismo histórico y cultural, enclaves arqueológicos y conferencias.

Domboshaba

Domboshaba, situado al noreste del país, sobre la carretera Masunga-Kalamati, significa “roca roja” en lengua Kalanda, es un enclave con muros de piedra de la Edad de Hierro, que data del año 1.450 d.C. La zona dispone de excelentes muestras de paredes de piedra hechas sin cemento, algunas de ellas siguen intactas por siglos. Se declaró Monumento Nacional en 1938 y algunos muros y paredes han sido reconstruidos por arqueólogos del Museo Nacional.

Domboshaba tiene aproximadamente 8 ha, incluyendo varios recintos y restos de muros y paredes, totalmente uniformes, a pesar de su enorme anchura, lo que hace que resulta aún más impactante. El más espectacular de ellos es la “Pared 28”, reconstruida por arqueólogos, y comprende bellos caminos serpenteantes de bloques de granito.

En lo alto de la colina se puede ver un enclave abierto que se cree puede ser la residencia de algún jefe, así como ruinas circulares de casas que cuentan con pisos de tierra y bordes de piedra.

Domboshaba es fácilmente accesible en automóvil con tracción a dos ruedas, no siendo necesario todoterreno y se puede visitar en el mismo día desde Francistown.

Santuario de vida salvaje y aves

En Francistown podemos encontrar un orfanato de animales constituido por Uncharted Africa, Birds and Game Bostwana, traducido como Africa desconocida, Aves y Animales de Bostwana. Este orfanato funciona como refugio de animales salvajes heridos o huérfanos durante los últimos veinte años.

Este refugio de animales es una salida frecuente para los escolares y residentes de Francistown, ayudando a educar a la gente acerca de la herencia de vida salvaje del país y la importancia de mantenerla y cuidarla. Además de la observación de animales salvajes, se pueden observar aves de diferentes especies.