El Kgalagadi cubre un total del 84% de la superficie de Botswana y domina buena parte del país. Los inundados pastizales alimentan no solo a la fauna salvaje sino también sus rebaños de ganado, haciendo de la ganadería la tercera industria más importante del país. Su riqueza mineral, especialmente los diamantes, han propiciado y mantenido un espectacular crecimiento económico durante los últimos 35 años.

El Kgalagadi es la mayor extensión de arena de la Tierra, transcurre por nueve países africanos, formando uno de los rasgos geográficos más prominentes de África. Aunque una parte corresponde a un clásico desierto, en realidad constituye un vasto depósito de sedimentos arenosos que recibe demasiadas precipitaciones para ser clasificado oficialmente como una zona árida. En Botswana, el Kalahari (Kgalakgadi en setsuana) ocupa dos regiones geográficas excepcionales: las salinas del Makgadikgadi, cuyas investigaciones ponen de manifiesto que fueron un lago prehistórico enorme, lo cual nos hace suponer que el Kgalagadi fue hace muchos años bastante más húmedo que en la actualidad y el delta del Okavango.

La ocupación humana en el Kalahari se remonta a la Primera Edad de Piedra. Los San, habitantes de la Edad de Piedra Intermedia, desarrollaron unos modos y estrategias de supervivencia increíblemente adaptadas al entorno y siempre en completa armonía con el, extrayendo alimento tanto de la tierra como de los animales.

El paisaje del Kgalagadi aparece a menudo como llanuras cubiertas de hierbas, llenas de arbustos bajos, intercaladas con árboles o arboledas situados en montículos arenosos, se trata de una tierra de una belleza inimaginable, cuya flora y fauna encierra un tesoro de diversidad sorprendente.

Tras la temporada de lluvias, el desierto se transforma en exuberantes y verdes tierras y salinas, que son una fuente de renacimiento y rejuvenecimiento , tanto para las personas como para los animales. Muchos animales del desierto se han llegado a adaptar perfectamente a estas condiciones de semiaridez y son capaces de subsistir sin agua, aunque beben si disponen de ella, entre estos animales cabe destacar: el león del Kalahari, el órice del Cabo, el eland y las gacelas saltarinas; estas últimas al igual que el resto de antílopes obtienen la humedad necesaria alimentándose a primera hora de la noche y en la noche comiendo cierta de variedad de plantas y permaneciendo sin moverse a la sombra durante las horas más calurosas del día, de esa manera consiguen mantener la humedad en su cuerpo. Por el contrario, los leones del Kalahari consiguen la humedad necesaria del cuerpo de sus presas, más concretamente de sus fluidos corporales.

En el Kgalagadi también podemos encontrar otras especies animales como el ñu, la cebra, el alcelafo, el duiker, el kudú, el raficero común y depredadores como el leopardo y la chita además de la hiena parda y la manchada.

El Kgalagadi es una cuenca formada por el depósito continuo de sedimentos que han quedado cubiertos de arena, lo que hace que la región posea una gran diversidad ecológica, geomorfológica, vegetal y sobre todo climática. Por ejemplo, en los límites septentrionales (Congo, Zaire y Gabón), el Kalahari se encuentra en la zona tropical húmeda y está dominada por partes del sistema de drenaje del río Congo. En el centro, en Botswana y sus países vecinos de Sudáfrica, Zambia, Zimbabue, Namibia y Angola, la región se caracteriza por ser entre árida y semiárida con escasez de agua en la superficie.

Zonas del Kgalagadi

Makgadikgadi Pans

Los Salares del Makgadikgadi constituye un área de 12,000 km2 que forman parte de la cuenca del Kalahari y aunque, distinta al resto, una de las mayores salinas del mundo, con una extensión similar a Portugal, pero totalmente deshabitada con un terreno desolado, llano y uniforme que parece extenderse hacia el infinito. Durante el calor sofocante del final del invierno, los salares adquieren una austeridad aturdidora, los espejismos confunden los sentidos: resplandecientes lagos imaginarios aparecen y desaparecen, las rocas se convierten en montañas y flota a media altura y los avestruces emprenden el vuelo. Pero cuando las lluvias anuales empiezan a caer a finales de primavera, las depresiones de los salares forman lagos temporales y las praderas circundantes reverdecen de vida.

En la zona es raro ver a los grandes mamíferos debido a que durante casi todo el año la zona permanece seca y prácticamente árida. Pero durante y justo después de los años lluviosos, las grandes salinas de Sowa al este y Ntwetwe al oeste, se inundan atrayendo así a gran cantidad de animales salvajes como cebras y ñus que van a comer a sus verdes praderas y a los espectaculares flamencos en Sowa y en la reserva de Nata, alcanzando decenas de miles de ejemplares lo que hace la escena un espectáculo impresionante. Durante el periodo de lluvias, las salinas se transforman en un bello lago de color azul, cuyas aguas bañan suavemente las costas y atraviesan las playas de rocas. Muchas investigaciones han demostrado que el Makgadikgadi ha sido uno de los mayores lagos interiores que han existido jamás en África.

Las salinas de Sowa y Ntwetwe, las dos más grandes del Makgadikgadi, están a su vez rodeadas de una cantidad indefinida de salinas más pequeñas. Al norte, se encuentran las salidas de Nxai, Kudiakam y Kaucaca. Entra las salinas encontramos dunas de arena, penínsulas e islas rocosas y zonas desérticas. En la superficie de las salinas no suele crecer vegetación, pero si en las orillas de estas donde abundan los pastizales, incluso se han encontrado gigantescos baobabs formando paisajes, al atardecer, espectaculares.

El Salar de Sowa (también escrito Sua) es prácticamente una capa de barro incrustada de sal que se extiende por la cuenca más baja al noreste del país. Sowa significa “sal” en la lengua de los bosquimanos, que antiguamente explotaban las tierras del salar para vender la producción a los bakalanga.  Durante la estación de lluvias, cuando el río Nata fluye por el extremo norte del salar de Sowe, enormes bandadas de aves acuáticas se congregan en el Delta del Nata. De diciembre a febrero, con las lluvias, el salar se cubre con una fina película de agua, reflejando el cielo y borrando el horizonte. El acceso se realiza por una pista desde el pueblo de Nata. La larga y delgada vía, conocida como el Vial de Sowa, se adentra en el corazón del salar constituyendo la red de la lucrativa industria de la sosa “Solvay de Botswana”. Los vehículos privados pueden llegar hasta la población de Sowa, al borde del salar, pero las medidas de seguridad impiden el acceso público a la planta.

Si viajamos a Makgadikgadi resulta imprescindible visitar dos de sus más importantes zonas en el Salar de Sowa:

  • Isla de Kubu: Es uno de los destinos más populares del Makgadikgadi, una fantasmagórica roca ubicada en el extremo suroccidental de Sowa Pan. En lengua setsuana Kubu significa hipopótamo, la isla tiene forma de medialuna y aproximadamente 1 Km de largo, sus laderas estás llenas de fósiles de guijarros redondeados, que indican los niveles de agua del que fuera un lago prehistórico. Muchas rocas de las islas están bañadas por guano de aves acuáticas fosilizado. Podemos encontrar, también, gigantes baobabs de formas curiosas ayudando, así, a crear un entorno sobrenatural. En la Isla de Kubu, abundan también, restos arqueológicos e históricos de los primeros pobladores humanos, y aunque parezca increíble, debido al clima y al entorno, en esta desolada zona habitan personas desde hace más de 500 años. Actualmente, se han encontrado utensilios y puntas de flecha de la Edad de Piedra , así como un muro circular y mojones de piedra, lo que no hace sospechar la posibilidad de que Kubu formara parte de los confines del gran imperio de Zimbabue. La Isla de Kubu está protegida como monumento nacional, y la recaudación de las tasas de entrada se destina a la comunidad local. Hay un pequeños campamento con letrinas, pero es necesario llevar agua propia. El acceso a la isla no es sencillo, ya que hay que sortear un laberinto de islotes de hierba y bahías saladas, los conductores siguen necesitando un todoterreno y un Gps.
  • La Reserva de Nata: es el primer proyecto de conservación comunitario de Botswana, se trata de una reserva natural, gestionada por personal local de cuatro comunidades: Nata, Maphosa, Sepako y Manxotae. Este proyecto proporciona un rendimiento económico a las comunidades, sin un uso de la vida salvaje basado en el consumo. Los ingresos derivados de las actividades turísticas, se reparten a partes iguales entre las cuatro comunidades para los desarrollos que ellas mismas deciden.  El Comité de Conservación de Nata propuso la creación de esta resvera en 1988 y lo lograron unos años más tarde con la ayuda de varias ONG locales e internacionales; los habitantes de la zona trasladaron allí de forma voluntaria a 3500 reses y crearon una red de senderos a lo largo del extremo noreste del salar de Sowa. La Reserva de Nata abrió, por fin, sus puertas al público en 1993 y ese mismo año recibió el precio “Tourism for Tomorrow” del hemisferio Sur. Durante la estación seca (de mayo a octubre), la reserva ofrece bastantes claros por los que circular con un vehículo de tracción a dos ruedas, pero conviene preguntar por el estado de los caminos antes de entrar. Para la estación de lluvias, resulta imprescindible un todoterreno. La Reserva ocupa un área aproximada de 250 Km2 entre pastizales y salinas, se puede acceder fácilmente tanto a las salinas como a la zona de acampada, muy agradable y a precio asequible, tranquilos y aislados, con letrinas limpias, zonas de braai y duchas. La entrada a la reserva se encuentra a unos 15 km al sureste de Nata. Cuando hay agua en las salinas, miles de flamencos, pelícanos, patos y gansos se reúnen en ellas, y no cabe duda de que la escena resulta sobrecogedora.

El Salar de Ntwetwe, aunque antaño estuvo bañado por el río Boteti, quedó seco tras la construcción de la presa de Mopipi, que abastece de agua las minas de diamantes de Orapa. Actualmente, es famoso, por su extraordinario paisaje lunar, en especial por los afloramientos rocosos, islotes, dunas, canales y viales situados en la orilla occidental. En el camino a Orapa, 27 km al sur de Gweta aproximadamente, podemos encontrar el baobab de Green, con tallas hechas por Joseph Green y Hendrik Matthys van Zyl, por cazadores y comerciantes del siglo XIX y por otros personas implacables. El baobab de Chapman, unos 11 km más al sur, es mucho más impresionante que el anterior, con una circunferencia de 25 metros y utilizado antaño como faro de navegación, también se piensa, por las inscripciones en su tronco, que fue utilizado por comerciantes, exploradores y viajeros que pasaran por allí como oficina de correos.

La Reserva de Makgadikgadi Pans ocupa un área de aproximadamente 3.900 km2 incorporando grandes pastizales y bosques repletos de acacias en el extremo occidental del Ntwetwe y en el límite septentrional se encuentra con el Parque Nacional de Nxai Pan, separados únicamente por la carretera de Nata-Maun, ambas protegen grandes extensiones de salares , bosques de palmeras, praderas y sabanas. Como ambos parques se complementan entre sí permitiendo la migración de animales , el Coto de los Salares del Makgadikgadi y el Parque Nacional del Salar de Nxai, creados al principio de la década de 1979, se unieron en un único parque a mediados de 1990.

En la estación húmeda, entre mayo y octubre, esta reserva ofrece muy buenos avistamientos de animales salvajes, sobre todo cuando las grandes manadas de ñus y cebras comienzan sus migraciones en dirección a la región de Boteti. Podemos ver otras especies de animales como elands, órices del Cabo, kudúes, bosboks, jirafas, gacelas saltarinas e incluso elefantes, todos ellos acompañados por sus depredadores más comunes.

La entrada principal al parque nacional está a unos 141 km al oeste de Nata y 164 km al este de Maun. Hay otra puerta en Khumaga, al oeste. Se necesita un todoterreno para circular por el parque. Existen, en la zona 2 campamentos gestionados por el DWNP: el campamente de Khumaga, bien equipado con retretes con taza y cisterna, duchas y agua corriente; y el campamento de Njuca Hills, peor equipado que el anterior pero las colinas de alrededor ofrecen unas vistas alucinantes de la fauna migratoria. En la zona también podemos encontrar, como alternativa de alojamiento, el Leroo-La-Tau, un lodge para safaris compuesto por varias tiendas de lona de estilo africano oriental, con verandas privadas que dan a la ribera del Boteti, haciendo que las posibilidades de observación de fauna en la reserva circundante sean impresionantes.

Se han encontrado multitud de objetos y utensilios prehistóricos en los yacimientos arqueológicos de las salinas, lo que hace entender que los humanos han habitado diferentes zonas de las salinas desde la Edad de Piedra, adaptándose a los cambios climáticos y geográficos. En la actualidad, el hombre sigue habitando las zonas de salinas, nos encontramos varios pueblos a sus orillas, como el pueblo de Mopipi, Nata, Gweta, Mmatshumo y Rakops.

Nata, ciudad semidesértica, sirve de puerta de entrada a los salares del Makgadikgadi, y es parada obligatoria de abastecimiento de combustible si el viajero se dirige a Kasane o Maun. Es importante saber que, en esta región, los elefantes pasean a sus anchas por las carreteras por lo que debemos ir con cuidado por el día y evitar conducir durante la noche.

Gweta, es una parada obligatoria, al igual que Nata, si se viaja hacia Maun o Kasane, para repostar. Consiste en un polvoriento cruce de carreteras situado justo al borde de los salares, enmarcado en una sabana arbolada y unos cielos inmensos. El nombre de Gweta, deriva del croar de las enormes ranas toro que se entierran en la arena hasta que las lluvias proporcionan suficiente agua para que puedan emerger y aparearse.

Entre las actividades que se pueden realizar en la zona de Makgadikgadi destacan: safaris, observación de aves, senderismo con los San o visita al pueblo de Gweta, senderismo con los suricatos, recorrido en quad por las salinas, visita a emplazamientos históricos y yacimientos arqueológicos.

Parque Nacional de Nxai Pan

El Parque Nacional de Nxai Pan cubre un área de aproximadamente 2,570 kilómetros cuadrados, se encuentra en la antigua ruta de Pandamatenga, que conectaba varios pozos y se utilizó hasta 1960 para el traslado del ganado. Forma parte del gran complejo del Makgadikgadi, e incluye varias salinas más grandes que fueron antiguos lagos salados: Nxai Pan, Kudiakam Pan y Kgama-Kgama Pan. Estas salinas están cubiertas de hierba y cuentan con salinas más pequeñas que se llenan de agua durante la estación de lluvias, dando a la fauna salvaje recursos abundantes. La región está salpicada de acacias parasol y se parece al Serengeti de Tanzania pero sin tantos vehículos de safari.

El avistamiento de la fauna salvaje es estacional y depende de sus migraciones y de dónde y cuándo ha llovido. Aunque existen varios abrevaderos artificiales, la mejor época para visitarlo es entre diciembre y abril, si han caído lluvias abundantes.

Las especies animales que más abundan en la zona son las cebras, el ñu, impalas, órices del Cabo, gacelas saltarinas, licaón, león, guepardo, hiena parda y jirafas, y aunque menos abundantes también se pueden ver elefantes y búfalos.

El Parque Nacional de Nxai pan es el más accesible del Makgadikgadi, a apenas 50 km de la carretera de Nata-Maun. La entrada principal al parque es la puerta de Makolwane, que está unos 140 km al este de Maun y 60 km al oeste de Gweta. La oficina central del parque se encuentra 35,5 km más al norte por una pista de arena bastante mala, siendo imprescindible un todoterreno para circular por ella.

El DWNP gestiona dos campamentos en la reserva: el campamento sur y el campamento norte; ambos disponen de servicios, agua corriente (no potable) y barbacoas.

En el sur del parque, a unos 30 km de la entrada al Parque Nacional de Nxai Pan, están los famosos Baobabs de Baine. Estos siete enormes, nudosos y retorcidos baobabs, fueron inmortalizados en las pinturas del artista y aventurero del siglo XIX, Thomas Baines en 1862. Si se comparan las pinturas con la realidad, podemos observar, que en casi 150 años sólo se ha roto una rama.

Thomas Baines fue artista, explorador, cartógrafo y naturalista, junto con su compañero James Chapman, recorrió esta zona durante un viaje que duró 2 años, llevándoles desde Namibia hasta las cataratas Victoria en el 1861. Viajaban en carros de caballos y a pie, siempre guiados y acompañados por los Damara (tribu de Namibia), los Hotentotes y los San, dependiendo del momento y la zona. Su viaje fue una lucha continua, topándose con numerosas dificultades, como la sed, el hambre, enfermedades, deserción de sus guías que se marchaban con sus provisiones, y todo ello sumado a la dureza del desierto. Sin embargo, los relatos que Baines nos dejó del viaje destilan apreciación por la belleza de África, como podemos apreciar en las siguientes líneas que escribió: “Confieso, que no soy capaz de superar la sensación de que los hermosos productos de la naturaleza son objetos dignos de admiración en vez de destrucción, y me temo que eso a veces me hace observar los ciervos cuando debería cubrirme las espaldas.”

Los diarios, dibujos, bocetos y pinturas de Baines son un maravillosos documento de primera mano de aquella época tan decisiva en la historia del Sur de África.

Reserva del Kalahari Central

La Reserva del Kalahari Central es la mayor reserva de ubicación remota del sur de África y la segunda mayor reserva natural del mundo con una superficie de 52,800 kilómetros cuadrados, es difícil estar preparado para su inmensidad, dándonos la sensación de estar en un espacio infinito con una belleza misteriosa y salvaje. Cubierta de hierbas doradas que nos llegan a la cintura, árboles enanos y matorrales, parecen extenderse sin fin. Las extensas salinas se asemejan a blancas extensiones de tierra que se funden con el azul del cielo. Por la noche, el espectáculo de estrellas resulta totalmente fascinantes, llenando el lugar de resplandor.

Durante y poco después de la época de lluvias, la reserva está a rebosar de animales salvajes, que se reúnen en las mejores zonas de pastizales. Podemos encontrar grandes manadas de gacelas saltarinas, ñus, elands, alcelafos, órices del Cabo y jirafas. Pero el mayor atractivo de la zona es recorrer un espacio totalmente virgen, de dimensiones que parecen infinitas.

La flora de la zona consiste en mongononos, acacias arenarias y marulas del Kalahari, intercalados con pastizales y algunas dunas de arena, salinas y valles de ríos fósiles poco profundos.

La Reserva del Kalahari Central se fundó originariamente en 1961 con la intención de que sirviera de hogar para los San en el corazón del Kalahari, permitiéndoles, de esta manera, practicar su estilo de vida tradicional como cazadores y recolectores, sin ninguna influencia del exterior. La reserva permaneció cerrada durante aproximadamente unos 30 años, hasta que en las décadas de 1980 y 1990 se permitieron visitas no guiadas ni organizadas, aunque sometidas a un control estricto y siempre en pequeñas cantidades.

El Gobierno de Bostwana ha puesto en marcha algunos planes para desarrollar el turismo en la Reserva, otorgando derechos para la construcción de refugios, tanto en el exterior como en el interior de la reserva, lo cual permite la llegada de turismo en avión.

La zona de Deception Valley, al norte, es una de las máximas atracciones, sobre todo debido a las grandes concentraciones de herbívoros, atraídos por las verdes hierbas durante y después de la época de lluvias, y, por supuesto a sus depredadores. Mark y Delia Owens realizaron un estudio sobre las hienas entre 1974 y 1981, el cual describen en su libro Cry of the Kalahari.

En el salar de Deception, las hienas pardas salen al anochecer, también podemos ver leones. La zona tiene tres valles de fósiles muy similares: Okwa, Quoxo y Passarge, aportando un encanto topográfico a las monótonas extensiones, aunque los ríos dejaron de fluir hace más de 16 000 años. Es la zona más visitada de la reserva, provista de varias zonas de acampada públicas, situada cerca de Matswere Gate en el lado oriental de la Reserva. Otras zonas de acampada más remotas son Xaka, Molapo, Gope y Xade en la parte sur del coto.

Los salares de Xade, Okwa y Deception tienen pistas de aterrizaje que atraen a los safaris en avión procedentes de Maun.

El acceso por cuenta propia requiere un vehículo todoterreno con altura respecto al suelo, GPS y combustible de reserva.

Reserva de Khutse

La Reserva  de Khutse es uno de los lugares favoritos de los habitantes de Gaborone debido a su proximidad con la capital, se separan por una distancia de 226 Km.

Justo al sur de la Reserva del Kalahari Central y sin vallas que les separan, el terreno de la reserva de aproximadamente unos 2.600 kilómetros cuadrados combina con la mayoría de los tipos de hábitat del Kalahari, como lechos de ríos, pastizales ondulados, dunas fósiles y salinas cubiertas de hierba y sin vegetación.

Suelen verse muchos antílopes, gacelas saltarinas, órices del Cabo, ñu, jirafas, el alcelafo, el kudú, el duiker y depredadores como la hiena parda, en peligro de extinción, y la hiena moteada, el león, el leopardo, chacales, chacales e incluso algunos licaones.

Existen en la reserva una serie de salinas bien señalizadas donde, durante y después de la época de lluvias, podemos avistar cantidad de animales salvajes que se reúnen en torno a ellas. Las mejores salinas para observar animales son las de Moreswa, Molose Pans y Motailane. Incluso, durante todo el año, se bombea agua en los abrevaderos artificiales de las salinas de Molose y Moreswa haciendo de todas las temporadas un avistamiento seguro de animales.

Los pueblos Bakgalagadi (antiguos habitantes originarios del Kgalagadi) y los San viven en pequeñas aldeas situadas alrededor de la reserva. Es aquí, donde podemos comprar artesanía tradicional.
Khutse, que significa ¨lugar donde arrodillarse y beber”, fue oficialmente declarada área protegida en el año 1971 y después de la Reserva de Caza de Moremi en el Okavango, se la consideró la segunda reserva de caza de Botswana de tierras tribales.

Khutse posee ocho campamentos gestionados por el DWNP, pero el único que dispone de agua corriente y duchas es el Wildlife Camp, situado cerca de la puerta de entrada. El Moreswa Pan, situado a unos 67 Km de la puerta de entrada, dispone de una fuente de agua natural que atrae a los animales, lo que hace de este campamento un sitio ideal para el avistamiento de fauna.

La Reserva  de Khutse está administrada por el DWNP, por lo que la acampada sólo es posible en los sitios destinados a ello, que habrá que reservar con antelación sino queremos llevarnos sorpresas cuando lleguemos, ya que no se puede acceder al parque sin reserva en un campamento, ni hay posibilidades de adquirir comida, agua o combustible.

Parque Transfronterizo del Kgalagadi

En el año 1.999, el antiguo Parque Nacional de Mabuasehube-Gemsbok y al antiguo Parque Nacional de Kalahari-Gemsbok de Sudáfrica firmaron un tratado para formar el Parque Transfronterizo de Kgalagadi. Este proyecto se propuso en el año 1989, pero la asociación no fue posible durante la época oscura del apartheid en Sudáfrica. En 1.994 Sudáfrica consiguió la independencia y con el apoyo de Peace Parks Foundation, las negociaciones se volvieron a poner en marcha y el parque fue inaugurado oficialmente en el año 2.002.

El resultado es un parque binacional de aproximadamente 37.000 kilómetros cuadrados de zona protegida, gestionada conjuntamente por ambos paises, formando uno de los parajes naturales más grandes y vírgenes del continente africano. Se ubica en el extremo suroccidental de Botswana y es adyacente a la provincia del Cabo Septentrional de Sudáfrica. Ambos países comparten la recaudación de la venta de entradas y cada uno gestiona sus propias instalaciones turísticas.

Es el único sitio de Botswana donde se pueden ver las dunas cambiantes que muchos identifican, de forma incorrecta, como típicas del Kalahari. El Parque es un auténtico desierto, en verano se llegan a alcanzar hasta 45ºC en el día y por la noche la temperatura puede bajar hasta -10ºC.

Las leyes de inmigración y aduanas se han adaptado de forma que los viajeros pueden entrar al parque por un país y salir por el otro. El parque se divide en dos importantes zonas:

Zona de Two Rivers

El principal punto de entrada y salida al Parque Transfronterizo entre ambos países, está situado en la puerta de Two Rivers / Twee Rivieren. Aunque se puede ir por Kaa o Mabuasehube, el acceso sigue siendo mejor desde Sudáfrica. El Two Rivers Camp cuenta con zonas de acampada, cabañas, tiendas y restaurante. Discurre por encima del río Nossob desde el campamento sudafricano de Twee Rivieren y dispone de duchas y aseos también.

A unos 25 kilómetros al noreste de Two Rivers, en el lado de Botswana, se encuentra el camping público Rooiputs, con duchas, letrinas rústicas y refugios de sombra. Para aquellos visitantes que deseen alejarse de las zonas más utilizadas, pueden acampar a unos 223 kilómetros por la carretera del Valle Nossob, al norte de Two Rivers, en un lugar llamado Grootbrak. Otra zona de acampada es Polentswa, con una vista agradable y una buena población residente de vida silvestre, y tiene el mismo tipo de instalaciones rústicas que Rooiputs, aunque es imprescindible llevar abundante provisión de agua.

A la zona de Two Rivers, sólo se puede entrar en Kaa, y se accede por Kang, Hukuntsi y Tshatswa, o por Sudáfrica. Es necesario un todoterreno, combustible de reserva y autosuficiencia.

Zona de Mabuasehube

Esta zona del parque, que significa “tierra roja”, cubre aproximadamente 1.800 kilómetros cuadrados y está formado por dunas rojas situadas alrededor de tres grandes salares. La mejor época para visitar Mabuasehube es a finales de invierno o principios de primavera, cuando las manadas de órices del Cabo y alces de África, migran de otras zonas del parque.

Esta zona del Parque Transfronterizo del Kgalagadi está formada por una serie de salinas que son la principal atracción de la zona. Tres de las más grandes: Bosobogolo, Mpayathutlwa y Mabuasehube, se encuentran a lo largo de la carretera principal. Otras más pequeñas se unen a salinas mayores mediante pistas de arena como Leshologago, Khiding y el valle fósil de Monamodi. Los diferentes campings están repartidos por las diferentes salinas y algunos de ellos se ubican sobre pequeñas colinas, disfrutando de unas vistas casi infinitas, disfrutando de un maravilloso avistaje de animales salvajes.

Las salinas son muy diferentes entre sí, por ejemplo la salina de Bosobogolo está formada por prados de hierbas y arbustos, donde van a pastar los antílopes, y por supuesto, sus depredadores. Por el contrario la salina de Mabuasehube está formada por suelo de arcilla, exhenta de vegetación pero muy rica en sales, atrayendo así a los animales que acuden en busca de minerales esenciales para su supervivencia.

En Mabuasehube podemos avistar muchos animales salvajes, entre ellos, los principales depredadores, como guepardos, leones de melena negra del Kalahari, hienas pardas, zorros orejudos y plateados, linces y por supuesto leopardos.

La zona de Mabuasehube sólo tiene una puerta de entrada, a la que se accede desde Tshabong en el sur, Hukuntsi en el norte o por el atajo desde Kokotsha, muy útil si se viene de Gaborone. Es necesario un todoterreno, combustible de reserva y autosuficiencia.

Actualmente, se limita mucho y de forma muy estricta, la cantidad de vehículos que pueden entrar al parque, la cantidad de noches que los grupos pueden permanecer en un camping (por lo general una sola noche) y la cantidad de personas que pueden acampar en cada camping. Los turistas que entren al parque con vehículo propio deben hacerlo con al menos dos de ellos y muy bien equipados para superar con éxito los caminos accidentados y arenoso.

Rutas por Parajes Naturales

Para los más aventureros existen dos rutas muy interesantes que cruzan este lejano lugar de Botswana. Una ruta es la llamada “Kgalakgadi”, con dos campamentos, siendo obligatorio acampar en uno u otro, a lo largo de los 285 Km que comienzan en el salar de Polentswe, en Grootbak, junto al río Nossob y continua hacia Kaa.

La otra, es una ruta de 150 km de dos días, entre el Nossob y Mabuasehube, que únicamente puede hacerse de este a oeste. Sólo se permite la entreda de un grupo por día y es necesario que el grupo conste de dos a cinco vehículos todoterreno totalmente equipados. Ambas rutas deben reservarse con antelación.

El bello paisaje del Parque Transfronterizo del Kgalagadi está formado por valles de ríos fósiles llenos de árboles y matorrales, pastizales y dunas de arena de varios colores. El Parque no está cercado permitiendo así que los animales se paseen libremente por las antiguas rutas migratorias y puedan sobrevivir en el duro desierto. Los animales se juntan en los abrevaderos de los lechos del río. Entre los animales que más abundan destacan: gacelas saltarinas y órices del Cabo, eland, leones de melena negra del Kalahari, hienas pardas, gatos monteses, chacales y más de 170 especies de aves.

Ghanzi

Ghanzi es el centro administrativo del Kalahari y el centro de la industria ganadera de Botswana, con más de 200 granjas ganaderas que comprenden aproximadamente el 6 por ciento de territorio de Botswana, es considerada una de las mejores zonas de prados y zonas de pastoreo del mundo y es famosa por la alta calidad de la carne de sus vacas, que pastan en libertad por sus campos.

La carne de vacuno es la tercera industria más importante del país. Los ganaderos de Ghanzi producen alrededor del 75 por ciento de la carne de vaca que la Botswana Meat Commission (BMC) exporta a Reino Unido y a la Unión Europea.

La comunidad de Ghanzi es una mezcla de etnias que comprenden a los San y los Bakgalagadi, los Herero, los Batawana y los Afrikáners, asentados en la zona a finales de la década de 1800. El afrikaans es la lengua oficial del pueblo de Ghanzi.

Al este de Ghanzi se encuentra la enorme Reserva de Caza del Kalahari Central y en medio se encuentra una extensión de tierra de nadie de 58 kilómetros, una zona de protección entre los animales salvajes y las granjas y entre los depredadores del Kalahari y el ganado.

Algunos refugios ofrecen alojamiento en cabañas, mientras otros brindan la oportunidad de experimentar la forma de vida tradicional de los cazadores y recolectores del Kalahari, durmiendo en chozas, sin prescindir de ciertas comodidades.

En agosto, podemos disfrutar del Kuru Dance Festival, que ofrece cantos y bailes tradicionales de los habitantes del Kalahari . El festival es organizado por el Kuru D´Kar Trust, que forma parte de la Kuru Family of Organisations , cuyo objetivo es dar a conocer la cultura del pueblo San, también patrocinan las pinturas de los mejores artistas San, para que expongan y vendan sus obras en el extranjero.

Pero la principal atracción de Ghanzi es Gantse Craft, organización perteneciente a la Kuru Family, que se creó en 1953 como tienda de artesanía y centro de formación para los san. Es un lugar excelente para comprar artesanía tradicional fabricada a mano por los san, como tejidos teñidos, delantales, arcos y flechas, bolsas decoradas, alfombras tejidas, joyas, cinturones con cascara de huevo de avestruz, artículos de cuero, utensilios para hacer fuego, tallas e instrumentos musicales tradicionales.

Khama, Santuario de Rinocerontes

El Santuario de rinocerontes de Khama nos brinda la oportunidad de ver rinocerontes blancos y negros, así como otras especies animales como ñus, impalas, avestruces, leopardos, hienas y más de 230 especies de aves. Merece la pena una parada si viajamos a las reservas del Norte de Botswana por carretera o como escapada de fin de semana para los residentes de Gaborone o Francistown.

Su acceso es muy fácil, ya que está situada a tan solo 26 kilómetros del pueblo de Serowe, lo que la hace más atractiva aún. Durante la estación seca las carreteras que hay en la reserva suelen ser accesibles con un vehículo de tracción a dos ruedas pero en la estación de lluvias es necesario un vehículo todoterreno. En la oficina de le entrada podemos comprar útiles mapas de la reserva así como alimentos no perecederos, bebidas y leña.

La reserva es gestionada y atendida por residentes locales, los cuales ofrecen safaris, avistamiento de aves, excursiones por el bush y compra de artesanía. También cuentan con un centro educativo, donde jóvenes de toda Botswana acueden a recibir educación medioambiental.

La Reserva se fundó en 1989 debida a la creciente preocupación por la cada vez mayor caza furtiva de rinocerontes en Botswana. Tanto el rinoceronte blanco como el negro, se encontraban a comienzos de la década de 1980 en peligro de extinción, a pesar de haberse declarado especies protegidas en el año 1922.

La idea de la reserva surgió del líder y jefe supremo de Bagwato, el teniente general Seretse Khama Ian Khama, junto con otros conservacionistas del pueblo de Serowe, para proteger a los rinocerontes que quedaban en Botswana y ofrecerles un refugio seguro.

En 1992, se reintrodujeron en el santuario de Khama Rhino cuatro rinocerontes blancos procedentes del Parque Nacional de Chobe y ocho más procedentes de los Parques Nacionales del Noroeste de Sudáfrica.

Un poco más tarde, en el año 2002, se reintrodujo el rinoceronte negro en grave peligro de extinción Actualmente ambas especies prosperan gracias a la Reserva y a la Botswana Defence Force (BDF) que patrulla los límites de la reserva para evitar los cazadores furtivos.

El Santuario de Khama, en la actualidad, cuenta con más de 35 rinocerontes blancos para ser reintroducidos en algunas lugares como la Reserva del Norte de Tuli, Makgadikgadi y la Reserva de Moremi entre otro.

Gracias al esfuerzo del personal de la Reserva los rinocerontes negros se han apareado y la primera cría de rinoceronte negro nació en 2008.

Serowe

Serowe contiene mucha de la historia contemporánea de Botswana. Durante la época del protectorado de Bechuanalandia, a partir de 1885, se instalaron en la zona comerciantes y misioneros europeos. En 1902, el jefe Khama III abandonó Phalatswe y construyó Serowe sobre las ruinas de un pueblo del S. XI en la base del monte Thathaganyana. Fue entonces cuando Serowe, en ese momento verde y fértil, rodeada y protegida por colinas que durante años se le consideró el mayor pueblo del África Subsahariana, se convirtió en el refugio de la nación Ngwato.

La escritora sudafricana Bessie Head, inmortalizó Serowe, incluyendo el pueblo en algunas de sus obras.

Hoy en día se puede visitar la iglesia de la London Missionary Society (LMS), su torre sigue siendo uno de los puntos claves de referencia de la ciudad, como lo fue para los buscadores de riquezas, exploradores y misioneros que vinieron desde muy lejos.

Serowe es la ciudad natal del padre fundador del país y primer presidente, Sir Seretse Khama. Su tumba y la de su mujer, la inglesa Ruth Williams, se encuentran en el cementerio real, en el monte Thathaganyana, junto con la tumba de Khama III, esta última marcada por un duiker de bronce (un pequeño antílope) que es el tótem de Bangwato. Es necesario un permiso especial para la visita e incluso la contratación de un guía local.

Bajo Serowe Hill, en el Kgotla, lugar de reunión tradicional y juzgado habitual, se alza una enorme estatua de sir Seretse Khama para conmemorar el décimo aniversario de su muerte.

Importante también es el Khama III Memorial Museum, en honor al padre de Seretse, inaugurado en 1985, ubicado en un edificio rojo de la época victoriana, a unos 800 metros de la zona comercial central, en la carretera hacia Orapa, restaurado recientemente y el cual alberga una interesante y fascinante colección de muebles, uniformes, fotografías, correspondencia, etc, que documentan la historia de Serowe y el legado de la familia Khama.

Pequeño pero pintoresco, el Tshwaragano Hotel, está ubicado en las faldas del monte Thathaganyana y ofrece unas buenas vistas panorámicas de la ciudad además del bar-restaurante más bullicioso de la ciudad.