Solitaire

Solitaire es un área  situada al norte de la entrada de Sesriem. Se encuentra en la intersección de las carreteras de grava C-14 y C-19, que corren a menudo con las dunas a un lado y las montañas al otro. Estas son las principales vías que unen Sesriem a Swakopmund, por lo que normalmente hay tránsito de vehículos, a diferencia de otras vías del país.

Solitaire no es más que un punto en el desierto, unos pocos edificios en medio de la nada. Cuenta con una gasolinera, una oficina de correos, un taller de reparación de pinchazos, una tienda de venta de una amplia gama de suministros y varias granjas donde alojarse. Pero Solitaire también cuenta con una panadería a cargo de Moose, un individuo que ha conseguido que sus tartas de manzana se hagan realmente famosas.  Verdaderamente tiene un porque, ya que si pasas por aquí y no la pruebas, o alguno de sus pasteles caseros, te habrás dejado algo en el camino.

Este singular lugar ha aparecido en varias películas y anuncios, con sus vehículos abandonados en medio del desierto. Algunos medio devorados por las arenas, pero perfectamente pintados de colores llamativos. Resultan una imagen digna de inmortalizar en fotos para el recuerdo.

Historia:

En 1948 Willem de Christoffel van Coller compró 33.000 hectáreas de tierras de la Administración del Suroeste (el gobierno de Namibia en el momento) con el propósito de la cría de ovejas Karakul. La tierra era un área no desarrollada llamada AREB situada entre las regiones de Ababis y Koireb.

El área fue llamada Solitaire por Elsie Sophia van Coller (esposa de Guillermo de Christoffel van Coller). El nombre fue elegido por dos significados. Solitaire puede significar un único conjunto de diamantes y también puede significar estar solo o soledad. La combinación de estas dos significados crean la definición de ser único de su clase y un lugar precioso, pero solitario.

La primera estructura artificial en la granja de Solitaire fue una casita de 2 habitaciones construida por el Sr. van Coller, que más tarde también construyó la casa principal, un corral de piedra al lado de la casa y un muro que hacía de presa a través del lecho del río. Más tarde fue también responsable de la construcción de la tienda actual y de la primera estación de gasolina del lugar. La tienda también actuó como la oficina de correos regional donde semanálmente se repartían y mandaban las postales y paquetes. Finalmente, se construyó también una pequeña capilla. En 1968 la finca ‘Solitaire’ se vendió al Sr. Maritz.