Windhoek y centro de Namibia

Windhoek, la capital de Namibia, se extiende en un amplio valle, entre las colinas cubiertas de arbustos.  A primera vista parece que es muy pequeña, en la que reina un aire limpio y seco, un sano clima de montaña y un panorama optimista que sirve de ejemplo al resto de África.

Conduciendo desde el aeropuerto internacional, pasamos rápidamente a través de los suburbios y al llegar a la cima de una colina, nos encontramos repentinamente descendiendo al centro de la ciudad.

Al pasear por el centro y ver la antigua y pintoresca arquitectura alemana, sentiremos estar en algún lugar de Europa, mientras que los vendedores de la calle nos recordarán que estamos en África. Los edificios de oficinas son altos y se respira un ambiente sorprendentemente formal y ordenado. La gente vive ocupada, pero no tanto como en las ciudades europeas.

Comenzando en Independence Avenue, la calle principal de la ciudad, se encuentra el Post Street Mall, centro de un moderno centro comercial. Paseando entre sus brillantes techos de colores pastel, podremos encontrar tiendas en las que venden de todo, desde comida rápida a tiendas de moda. Es una ciudad de contraste. Los vendedores ambulantes venden joyas, artesanía y artículos curiosos, al tiempo que los ciudadanos más ricos pasean con sus coches y hacen compras en grandes almacenes con aire acondicionado.

La capital refleja el carácter multiétnico del país. Por sus calles transitan owambos, kavangos, hereros, damaras, san, caprivis, blancos y negros.