Safari en Parque Nacional en Botswana vs Safari en Concesión Privada

Cuando te planteas realizar un safari en Botswana, son muchas las decisiones que hay que tomar. En ninguna de las opciones, un safari en Botswana cuesta poco dinero, pero es sin duda una experiencia que una vez que la vives, y has elegido la opción correcta para ti, vale lo que cuesta.

En otros posts os hemos hablado de cuando viajar a Botswana, qué tipo de safaris puedes realizar en Botswana, qué diferencias vivirás cuando eliges un safari en campamentos sobre cuando eliges un safari con alojamiento en lodges.

En este post queremos profundizar más en las diferencias que se viven en la experiencia de un safari cuando se realiza en una Concesión Privada a cuando se realiza en una Reserva o Parque Nacional en Botswana.

La primera puntualización es que en Botswana, no existen vallas que limiten los movimientos de la vida salvaje. No hay fronteras ni separaciones que le diga a un elefante si está comiendo en una Concesión Privada o en un Parque Nacional.

Impalas en Moremi – Green Season

Y para entender mejor el concepto tengo que daros algunos breves datos históricos: Botswana es un país muy joven (51 años). Cuando antes de su independencia no existía una legislación clara de protección, la caza incontrolada comenzó a diezmar notablemente la vida salvaje, en especial los famosos “5 Grandes”. Consecuencia de esa época fue la extinción del rinoceronte.

Se procedió entonces a crear zonas protegidas en las que estaba prohibido cazar, siendo la pionera la Reserva de Moremi, que fue creada a petición de la viuda del jefe local Moremi un par de años antes de que el país fuera independiente, cuando la actual Botswana era el Protectorado Británico de Bechuanaland.

Cuando el país se declaró independiente, y se creó la actual República de Botswana, la caza pasó a estar permitida sólo en zonas delimitadas geográficamente, concesiones, pero sin vallas de separación con las zonas protegidas o entre concesiones.

Hay que tener en cuenta, que comparativamente en el tiempo, el turismo fotográfico y de observación ha llegado mucho más tarde, a partir de los 80. Pero su llegada y la aportación de estos recursos económicos hizo que algunas concesiones se reconvirtieran al safari fotográfico.

Y en 2012, el presidente Ian Khama, anunció que en 2013 no se concederían más licencias para concesiones de caza, y que las existentes, en 2014 cesarían la actividad de cada y tendrían que dejar de operar o reconvertirse al turismo fotográfico, ya que la caza pasaba a estar prohibida en todo el país.

Rinoceronte en Khama Rhino Sanctuary

Rinoceronte en Khama Rhino Sanctuary

En la actualidad, 4 años después, la mayoría de esas concesiones se han reconvertido a un safari de observación de lujo, con alojamientos en lugares muy remotos, muy ricos en vida salvaje, con construcciones absolutamente integradas y respetuosas con el medio ambiente, con muy pocas habitaciones. Con este concepto, el impacto medio ambiental de la presencia humana, es muy pequeña en este entorno salvaje, y al que la civilización nunca llegó.

En las Reservas y Parques Nacionales en Botswana, se mueven realizando rutas de safari, tanto los vehículos de los lodges que están dentro del parque, como los vehículos de los operadores que realizan safari en campamento móvil instalados en los parques, como los vehículos de los viajeros que acampan en las zonas públicas y realizan el safari a su aire.

Comparando la densidad de vehículos en un Parque o Reserva Nacional de Botswana con la densidad de vehículos en Parques Nacionales de otros países de África, la de Botswana sigue siendo muy baja, ya que la capacidad total de alojamientos de todos los tipos en el interior de los Parques (lodges, campamentos, camping) es muy reducida. Y la experiencia de safari en Botswana es de las más íntimas que se puede vivir en Africa.

Pero si se compara como ejemplo los más o menos 70 coches que en días de ocupación máxima pueden moverse ese día por toda la zona de tierra de la Reserva de Moremi, con los máximo 6 u 8 que pueden estar moviéndose en todo el territorio de una concesión privada, pues se puede entender muy bien el concepto de exclusividad asociado a estas concesiones.

Los Parques Nacionales, para minimizar el impacto ambiental, tienen reglas, entre otras:

  • sólo se puede realizar safari durante las horas con luz solar (en invierno de 06.00 a 18.30, y en verano 1 hora más)
  • está prohibido salir de los caminos creados para las rutas de safari
  • están totalmente prohibidos los safaris a pie.

El reducido número de personas y vehículos en la concesiones privadas permite que se puedan anular o reducir esas restricciones: en la mayoría se pueden realizar safaris nocturnos, se pueden realizar safaris a pie, y el guía puede seguir el rastro de un animal off-road, fuera de caminos.

El gobierno obviamente obtiene beneficios de la cesión de estas concesiones, una parte importante de los cuales revierte en el desarrollo del país y otra en el mantenimiento de estos espacios vírgenes.

Y las empresas que las gestionan tienen que recuperar lo que pagan con precios altos. Los lodges son de diferentes categorías y estilos: desde los más sencillos, con toque vintage, y en los que te sientes como un explorador del siglo XIX, a los increíblemente lujosos en su decoración.

Y en todos la experiencia de safari es exquisita e inolvidable y la atención en todos siempre te hace sentir el más elevado VIP!!!