Parque Nacional Etosha

P.N. Etosha

P.N. Etosha

Este parque recibe varios nombres: “Lugar de espejismos”, “Tierra de agua seca” o “Gran lugar de agua seca” debido al gran salar que le caracteriza y a las polvaredas que forman espejismos en el horizonte borroso.

Dentro de Etosha se pueden encontrar alojamientos, campings, gasolineras, tiendas de comida, centros de información y los waterholes que caracterizan este parque.

Etosha tiene tres puntos de acceso: Andersson Gate (ubicada el centro de la zona sur del parque), Von Lindequis Gate (en el este) y King Nehale Gate (en el noreste).

Las distancias más importantes son:

  • Windhoek a 435 kilómetros de Andersson Gate
  • Tsumeb a 107 kilómetros de Von Lindequis Gate
  • Oshakati a 201 kilómetros de King Nehale Gate.

Es uno parques nacionales de África más grandes, con un tamaño de 23.175 kilómetros cuadrados, incluyendo su famoso Pan, que cubre 4.730 kilómetros cuadrados, aproximadamente un 21 % de la superficie del parque.

P.N. Etosha

P.N. Etosha

Se proclamó como reserva de categoría 2 en 1907 y en 1967 se nombró oficialmente parque nacional.

Los visitantes deben registrarse al entrar en una de las tres puertas de acceso al parque, y obtener un permiso diario que debe presentarse en el campamento en que se vaya a alojar.

Si va a viajar en temporada alta, que va desde mediados de diciembre a mediados de enero, en Semana Santa o entre julio y agosto, conviene reservar con tiempo, ya que puede quedarse sin disponibilidad dentro del parque.

Parque Nacional Etosha

P.N. Etosha

Dentro del parque puede circular desde el amanecer hasta antes del anochecer, momento en el que debe haber llegado a su campamento. En las puertas de entrada al parque figuran los horarios.

Más información

Notas sobre la historia de Etosha

Escondida en las rocas y arrastrada por la arena, la historia del Parque Nacional de Etosha es rica y variada.

La vida animal ha existido aquí desde hace más de 650 millones de años, antes de que el súper-continente Pangea se separara en los actuales continentes. Se han encontrado en los márgenes del Pan de Etosha, huesos de especies olvidadas que vivieron hace mas de 5000 años. Los bosquimanos fueron unos de los primeros habitantes en esta zona. Vivían en armonía con el medio que les rodeaba y entendían la vida en las llanuras como una cuestión de supervivencia.

Aunque los primeros europeos que pisaron Etosha fueron los comerciantes y exploradores John Anderson y Francis Galton, que llegaron en carro a Namutoni en 1851, Etosha no atrajo el interés de los turistas y los conservacionistas hasta el siglo XX. Fue cuando el gobernador de África del Sudoeste Alemana, el Dr. F. Von Lindequist, consciente de la reducción de la población animal, creó una reserva de 99.526 Km2.

En los años siguientes las lindes del parque se modificaron varias veces, y en 1970 Etosha se redujo a los 23.175 km2 actuales.

Ethosa ha sido el escenario de batallas y triunfos, de los mejores y peores momentos del hombre. Ha sido testigo de batallas entre soldados alemanes y los “Owambo” (grupo etno-lingüístico de las sabanas semi-áridas del norte de Namibia y el sur de Angola, formado por 8 grupos tribales).

Aún cuando el Parque Nacional Etosha se redujo a una pequeña porción, su flora y fauna sobrevivieron para comenzar un nuevo capítulo en la historia Etosha.

Fauna y vida salvaje en Etosha

Uno de los más grandes espectáculos de fauna en la tierra – manadas de elefantes, leones de melena negra y la mayor población mundial de rinocerontes negros – vagan por las llanuras de Ethosa.

Este vasto parque sirve de protección a 114 especies de mamíferos grandes y pequeños, a 340 especies de aves y 16 de reptiles y anfibios.

Mientras recorre los 763 kilómetros de caminos abiertos y aptos para vehículos con tracción dos ruedas, disfrutará de la emoción de buscar y observar los animales que se esconden entre los matorrales, o simplemente esperar a que los animales vengan a ti.

Las manadas de ñus, las bandadas de avestruces y las líneas de las cebras emergen de la bruma para beber en uno de los puntos de agua que surgen en el borde del magnífico Pan de Ethosa.

La mayoría de los animales van a beber todos los días si el agua esta disponible. Los depredadores y herbívoros de gran tamaño, como ñus, jirafas, kudus…. suelen hacerlo durante las primeras horas de la mañana o últimas de la tarde, concentrándose en los 86 manantiales, fuentes, y waterholes que hay a lo largo del parque. Los herbívoros tienen que eludir a los depredadores que acechan escondidos entre los arbustos y matorrales.

Tome asiento por la noche en uno de los waterholes iluminados que dispone cada alojamiento dentro del parque y disfrute del silencio y la atmósfera única. Nunca se sabe lo que puede aparecer de la oscuridad. Sumérgete en este teatro en vivo.

Clima y estaciones en Etosha

En Namibia se definen esencialmente 2 estaciones climatológicas: la temporada seca (desde Noviembre a Marzo) y la temporada de lluvias (de Abril a Octubre).

La temporada seca de Etosha.

Durante esta estación el polvo, el calor y una capa de tierra blanca cubre las llanuras. A lo lejos, brillos de espejismos, creando ilusiones. Los animales perdidos en la neblina que se acercan, pero nunca lo suficientemente como para tocarlos. La arena que arrastra el viento golpea la piel, pero esto no le importa a los visitantes, que están más entretenidos observando el combate de los springboks, a la jirafa que se mueve lánguidamente a través de las llanuras y a los leones esperando pacientemente la oportunidad de abalanzarse sobre su presa.

De abril a diciembre, Etosha es consumido por la estación seca. Durante estos largos meses, la vida se concentra en los waterholes. Los elefantes se meten en el agua para enfriarse, mientras que el rinoceronte negro sortea las rocas para llegar a la orilla del agua. Durante la dura pero impresionante estación seca, todos los animales de Etosha sobreviven entre la fina línea de la vida y la muerte.

La temporada de lluvias en Etosha.

A partir de diciembre y hasta el mes de abril, el horizonte se llena de nubes. Poco a poco, los relámpagos, los truenos y luego un conjunto imponente de nubes blancas y violetas dominan el cielo. La temperatura comienza a caer, los vientos soplan fuertemente, y de repente se desata el torrente de lluvias. Este espectáculo es el sello que distingue la estación de lluvias en Etosha.

Es una época como ninguna otra en el Parque Nacional Etosha. Las lluvias proclaman una explosión de color, las llanuras se llenan de hierba verde, flores amarillas y las piscinas azules. Durante la noche, las llanuras están llenas de la vida. Los pequeños springboks lo celebran saltando, haciendo carreras, persiguiéndose unos a otros a través de las llanuras. Abundan los potros recién nacidos de zebras y terneros de ñus, que viven despreocupados por el alimento. Pero este es también el momento en que muchos depredadores dan a luz, por lo que los antílopes jóvenes deben tener cuidado, o podrían terminar por convertirse en comida de otra camada.

Comer y dormir dentro de Etosha

Existen varios alojamientos fuera del Parque Nacional Etosha, esencialmente bordeando la puerta sur y la puerta este, algunos de ellos con sus propias concesiones privadas en las que también es posible realizar safaris.

Pero probablemente la mejor alternativa si se va a visitar Etosha, es alojarse en uno o varios de los 5 campamentos del parque, cada uno con su propia personalidad.

Los 5 alojamientos principales (con cabañas y posibilidad de acampar) dentro del parque son:

  • Dolomite Camp, en el extremo oeste y que alojándose aquí ofrece la única oportunidad de recorrer la mitad oeste de Etosha, que está cerrada al tráfico
  • Okakuejo, en el centro (el más próximo a la puerta de acceso Andersson)
  • Halali, en el centro-este
  • Namutoni, el más próximo a la puerta oeste
  • Onkhosi Camp, que a 43 km hacia el norte de Namutoni,  se eleva sobre el maravillo Pan. Este campamento ofrece la posibilidad de disfrutar de la magia de la luz del amanecer y el atardecer sobre esta enorme salina central.

El mayor inconveniente es la altísima demanda, por lo que si desea pasar unos días en estos Camps, debe reservar con muchísima antelación.

Todos ellos disponen de un centro de información, bar, restaurante, tienda, gasolinera, piscina, zona de picnic….

Para recorrer Etosha necesita de 2 a 3 días como mínimo, siendo recomendable alojarse cada noche en uno de los campamentos situados entre sí a unos 70 km de distancia.

P.N. Etosha: líderes en la conservación

Durante más de 100 años, el Parque Nacional de Etosha ha proporcionado un vasto santuario para la fauna. Dentro de sus fronteras, los conservacionistas han podido llevar a cabo planes de protección de la vida salvaje.

Otras iniciativas han traído al parque animales como elefantes, leones y otros considerados demasiado peligrosos o destructivos para coexistir en las granjas vecinas. El Pan de Etosha ha proporcionado refugio a decenas de flamencos, durante la estación de lluvias. Se trata de un vasto albergue al aire libre para los animales que buscan la soledad lejos de los depredadores.

Desde su inauguración en 1974, el Instituto Ecológico de Etosha ha apoyado a científicos locales e internacionales en sus investigaciones y estudios de las cuestiones relacionadas con el comportamiento animal, ecología y conservación. Su trabajo no es sólo vital para el futuro de Etosha, sino para el resto del mundo más allá de los límites del parque.

La reubicación dentro del Parque Nacional de Etosha del Impala black-faced (de cara negra) desde la región Namibia de Kunene, ha salvado a esta especie del borde de la extinción. Actualmente, la mitad de la población mundial de este Impala se encuentra en Etosha. Las diferentes iniciativas innovadoras de conservación en el Parque Nacional de Etosha, han llevado a la creación de la mayor población mundial de rinocerontes negros, así como a una población de rinocerontes que se han donado a más de 170 granjas en Namibia, que aseguran la supervivencia de la especie.

Dado que la vida salvaje sigue creciendo en Etosha año tras año, se han trasladado a otras zonas dentro de Namibia especies como antílopes, jirafas y rinocerontes negros. La conservación de la fauna y flora es única en este parque, llevada a cabo con gran responsabilidad, riesgo y con la obtención de maravillosas recompensas.