Historia de Namibia

En la historia de esta tierra, se pueden encontrar tanto en el sur del país como en Twyfelfontein pinturas rupestres talladas que datan del año 26.000 AC. Desde hace miles de años atrás estas tierras han sido habitadas por tribus como los san (bosquimanos) o los namas, y posteriormente por otras tribus provenientes del norte. Entre todas estas se encontraban los pastores bantúes, los himba y los herero. Todas ellas han hecho de esta tierra su hogar, conviviendo con la naturaleza y aprovechando sus recursos sin dañarla.

Las costas de Namibia fueron exploradas por el portugués Bartolome Dias en 1486, pero dado que su costa es una de las más áridas e inhóspitas del mundo, no estimuló su colonización en ese momento. Hasta mediados del siglo XIX no comenzaron a llegar al interior los exploradores, cazadores de marfil y misioneros. Más allá de estos visitantes, Namibia se libró en gran medida de la atención de las potencias europeas hasta el final del siglo XIX, cuando fue colonizada por Alemania.

En 1884 el comerciante alemán Adolf Lüderitz compró la tierra a un jefe nativo en el área de Angra Pequeña. La ciudad de Lüderitz y la costa adyacente son llamadas así por él. El 24 de abril de 1884, colocó el área bajo la protección del Imperio Alemán para desalentar la ocupación británica.

Este periodo de colonización se vio empañado por numerosos conflictos y rebeliones de la población pre-colonial. Entre 1893 y 1894, tuvo lugar la primera «sublevación hotentote» de los nama y su líder legendario Hendrik Witbooi. En los siguientes años se produjeron otras muchas sublevaciones locales contra el dominio alemán.

Los herero mataron a 150 colonos alemanes de las granjas que estaban más alejadas. Alemania respondió enviando un amplio número de tropas apresuradamente, aplastando la rebelión en la Batalla de Waterberg. El pueblo herero fue obligado a abandonar sus tierras bajo amenaza de muerte a todo aquel que se le encontrara dentro del “territorio alemán”. Tuvieron que huir al desierto del Kalahari, donde muchos de ellos murieron de sed. Solamente algunos hereros se las ingeniaron para escapar a los territorios británicos vecinos. Estos acontecimientos trágicos se conocen como el genocidio de los herero.

Las más extensas de estas guerras fueros las de 1904. A fines de 1904, los nama entraron en las luchas contra el poder colonial bajo sus líderes Hendrik Witbooi y Jakob Morenga, el último a menudo mencionado como el «Napoleón negro». El levantamiento fue finalmente reprimido durante 1907 y 1908. En total, entre 25.000 y 100.000 herero, más de 10.000 nama y 1.749 alemanes murieron en el conflicto.

Alemania perdió la posesión de Namibia durante la primera Guerra Mundial, siendo los pobladores alemanes llevados a campos de concentración cerca de Pretoria (Sudáfrica). La Sociedad de Naciones legó a Sudáfrica su administración temporal en la forma de un mandato. Durante la ocupación sudafricana se impulsó el Apartheid, un sistema de segregación racial, en el que se llevaron a cabo movilizaciones forzadas. Se produjo una división de los grupos raciales para promover el “desarrollo”. Enormes terrenos y granjas fueron asignadas a granjeros de raza blanca, mientras que las personas de raza negra fueron confinados a los territorios mas pobres.

Para combatir esta discriminación se crearon fuerzas opositoras al Apartheid, siendo la más importante la SWAPO, la cual más adelante (en 1990), se convertiría en el representante oficial del pueblo de Namibia.

Después de las elecciones democráticas que se celebraron en 1989, en las que Sam Nujama fue elegido primer presidente de Namibia, este país se convirtió en Estado independiente el 21 de marzo de 1990. Finalmente tras muchos años de guerra y bajo la presión internacional, Sudáfrica abandono el país.

Hasta la fecha, Namibia cuenta con una orgullosa historia de la paz y la estabilidad ininterrumpida para que todos disfruten.