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Introducción: Namibia desde el aire – Flying Safari

Volar en avioneta y ver a vista de pájaro el enorme territorio de Namibia, es sin duda una experiencia inolvidable.

Desde Windhoek al Desierto del Namib sentirás como te sumerges en el cambio gradual de colores, hasta que el rojo del enorme mar de dunas, explosiona ante tu mirada.

Tu siguiente vuelo te llevará deslizándote en el aire sobre todo el territorio virgen del Parque Namib-Naukluft. Mientras las rojas dunas se diluyen suavemente, aparecerán los impresionantes cañones, heridas en la tierra abiertas por la fuerza del agua del agua durante la temporada de lluvias. Y muy pronto aparecerá ante tu vista el intenso azul del océano, que brumoso y poderoso, limita la costa del país.

Volarás hacia el interior, la región de Damaraland. El azul del océano desaparece y nuevamente los colores del desierto rocoso aparecen, mostrando las caprichosas formas que fascinantes movimientos geológicos han creado a lo largo de millones de años.

Y el océano aparecerá otra vez ante tu vista durante el vuelo que te llevará a la región de Hoanib, en la Costa de los Esqueletos, de la que una buena parte sólo es accesible por aire.

Tu aventura terminará con una experiencia de safari en el Parque Nacional Etosha, que explorarás desde la Reserva Privada de Ongava.

Namibia desde el aire: el itinerario

Mapa de la ruta completa:

Namibia desde el aire día a día

Tu aventura comienza:

Aterrizas en el aeropuerto de internacional de Windhoek, desde donde un traslado te lleva al aeropuerto de Eros, y embarcarás en tu primer vuelo en avioneta

Días 01 y 02: Desierto del Namib

Vivirás la experiencia del Desierto del Namib durante 2 días. Con todo incluido, podrás elegir entre las siguientes actividades: Visitar Sossusvlei y el Dead Vlei, Safaris en 4×4 durante el día o al atardecer , Safaris a pie, Dormir bajo las estrellas o Sobrevolar las dunas en globo (coste adicional)

Volando a la región de Damaraland, reserva de Doro Nawas

Un vuelo en avioneta, disfrutando a vista de pájaro de los impresionantes cambios de colores del desierto, te llevará a la reserva de Doro Nawas en Damaraland

03 y 04: Doro Nawas, Damaraland

Cuando aterrices en Doro Nawas, te encontrarás en el límite del lecho seco del Aba-Huab, frente a antiguas llanuras y excepcionales vistas de la árida región de Damaraland, una excelente ubicación base para explorar esta remota región. Con todo incluido durante tu estancia, podrás elegir entre las siguientes actividades cada día: Safaris en 4×4 o a pie, excursiones para observar los fenómenos geológicos de la zona y las pinturas rupestres bosquimanas, observación de aves endémicas, observación de estrellas.

Volando hacia la Costa de los Esqueletos

Otro vuelo escénico te llevará a una remota área del Kaokoveld, con sus amplias llanuras de grava y lechos secos de ríos, hogar de una fascinante vida salvaje.

05 y 06: Hoanib Skeleton Coast

Aquí, en esta aislada región se ubica tu alojamiento, donde durante 2 días, con todo incluido, podrás realizar salidas de safari guiadas en busca de los animales salvajes que se han adaptado a vivir en el desierto. Pero también podrás realizar una excursión a la impredecible Costa de los Esqueletos, con los restos de barcos naufragados y las colonias de focas, una excursión a los oasis del desierto, o explorar las dunas.

Volando hacia Etosha

Un nuevo vuelo escénico sobrevolará el Kaokoveld para llevarte al safari más intenso.

07 y 08: Reserva Privada de Ongava

Ubicada en el centro-sur del Parque Nacional Etosha, la Reserva Privada de Ongava cuenta con un privilegiado enclave con vistas a un punto de agua y a las llanuras de la sabana, uno puede disfrutar de la abundancia de animales que se acercan a beber. Durante los dos días de estancia, con todo incluido, disfrutarás de safaris de día en el Parque Nacional Etosha, pero también podrás realizar safaris nocturnos en la reserva privada, donde habitan todas las especies características de la zona, pudiendo verse ambas especies de rinoceronte: blanco y negro.

Tu aventura termina

Un último vuelo escénico te llevará desde Etosha a la capital Windhoek.

09: Regreso a casa

Si el tiempo lo permite, un último safari antes de embarcar en la avioneta que aterrizará en el aeropuerto de Eros en Windhoek, desde donde te trasladaremos al aeropuerto internacional para que conectes con tu vuelo de regreso.

Namibia desde el aire: información general del viaje

Incluido:

  • 8 noches de alojamiento en lodges indicados incluyendo:
    • Pensión completa
    • Todas las bebidas
    • Todas las actividades y safaris
    • Servicio de lavandería
    • Todas las tasas de parque e impuestos
  • 5 vuelos en avioneta Windhoek – Sossusvlei – Doro Nawas (con escala en Swakopmund. Posibilidad de añadir noches en Swakopmund; consultar) – Hoanib – Ongava en Etosha – Windhoek.
  • NOTA: según horarios de vuelos internacionales de llegada y salida de Windhoek puede ser necesario incluir noches de conexión en la ciudad.

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Sin duda Namibia es un paraíso para los amantes de la fotografía y para los amantes de la aventura. Namibia ofrece unas imágenes únicas y una amplia gama de actividades como el senderismo, paracaidismo, paseos en globos o avionetas para sobrevolar diferentes áreas y disfrutar de las exclusivas y fascinantes vistas aéreas, esquí en las dunas, rafting en ríos salvajes, buceo en lagos, caminatas a caballo, rappel y por supuesto rutas en 4×4 aptas solo para los más experimentados.

Namibia se puede recorrer principalmente de tres maneras: trasladándote en avioneta entre zomas, recorrerla con coche propio conduciendo nosotros mismos, o con un chofer-guía que nos acompañe durante el recorrido por sus carreteras generalmente en buen estado (aunque de grava la mayoría). Se conduce por el lado izquierdo, aunque no es problema pues en la mayoría de carreteras del país circularemos solos.

Hay una amplia oferta de alojamientos, desde lujosos lodges a campamentos básicos, con alternativas intermedias de guest farms, bed&breakfast, hoteles y alojamientos en parques nacionales . Para adentrarnos en algunas de las remotas zonas que ofrece el país, solo nos quedará la alternativa de los campamentos.

La cultura de Namibia es verdaderamente única en el mundo. Es producto de la unión y aporte de los diversos grupos étnicos que habitan en sus tierras (al menos 11 grandes grupos) y del aporte que tuvieron los inmigrantes europeos que se asentaron hace más de dos siglos.

Sin duda rico en culturas, un país multiétnico en el que conviven 11 tríbus diferentes como los San o Bosquimanos, los Herero, los Kavango, los Himba, los Nama, los Damara, los Ovamba y los Basters, cada uno aportando sus propias formas de vestir, lenguaje, arte, música, deporte, gastronomía y religión, formando un collage maravilloso.

El inglés es el idioma oficial y se enseña en el sistema educativo, aunque el afrikáans es la lengua de la generación anterior. Las principales lenguas étnicas son bantú y khoisan. Mucha gente de color habla varios idiomas, y algunos namibios blancos consideran el alemán como primera lengua, a pesar de que normalmente se entienden en ingles o afrikáans. Se han identificado hasta 28 idiomas diferentes y numerosos dialectos.

El hábitat ha tenido también una influencia directa en la distintiva consolidación de la cultura, marcada por la presencia del desierto del Kalahari y del Namib, cubriendo gran parte del este del país como de la franja que se extiende a lo largo de toda la costa del Océano Atlántico.

Desde la independencia, el gobierno ha invertido recursos en la expansión del sistema educativo y en la actualidad alrededor del 89% de los niños (6-16 años) asisten a la escuela. Hay pequeñas escuelas primarias en las zonas más rurales y en las poblaciones mas grandes hay centros de enseñanza secundaria. Las clases se imparten casi exclusivamente en inglés, aunque también se enseñan algunas lenguas indígenas.

Entre un 80 y un 90 % de los namibios son cristianos, y el luteranismo alemán es el culto dominante. Debido a la actividad misionera que hubo hace años, hay bastantes católicos romanos, sobre todo en el centro y sur del país. La mayoría de los namibios no cristianos (san, himbas y algunos hereros principalmente), viven en el norte y son animistas.

Namibia cuenta con algunas de las pinturas más antiguas del mundo y grabados rupestres, que han sido atribuidos a los ancestros de los bosquimanos. Algunos de los mejores ejemplos de pinturas y grabados se encuentran en las áreas de Brandberg, Twyfelfontein y Erongo. Sin embargo, Namibia tiene mucho más aparte de las pinturas rupestres. Arte y artesanías tradicionales incluyen cestería, talla en madera, cuero, abalorios, cerámica, música y el baile. Aparte de poseer otros tipos de artes y artesanías contemporáneas, que abarcan tejidos textiles y bordados, esculturas y el teatro.

Windhoek y centro de Namibia

Aeropuerto Int Hosea Hutako – Windhoek

Aunque Namibia cuenta con 2 aeropuertos internacionales, en Windhoek y Walvis Bay, el segundo sólo recibe vuelos internacionales desde Sudáfrica. Por ello la gran mayoría de los viajeros van a comenzar su visita a Namibia aterrizando en Windhoek, capital del país.

Windhoek es para muchos viajeros sólo un lugar de tránsito para conectar sus vuelos internacionales con el resto de su ruta en Namibia. Como capital de un país que tiene una población total de poco más de 2.000.000 de habitantes, Windhoek no es una ciudad demasiado grande. Pero como toda ciudad tiene lugares de interés que ofrecer a los viajeros, aun cuando el tiempo de estancia sea breve.

En tu ruta desde el aeropuerto internacional Hosea Kutako hasta el alojamiento elegido en la ciudad, recorrerás unos 45 k, que primero son ascendentes, para después descender al valle en el que se encuentra Windhoek.

En este trayecto, aunque verás nuevas urbanizaciones, largas vallas tras las cuales quedan extensísimas granjas… percibirás el desierto y la virginidad del país. Si absorbes el paisaje en tu mente y por unos momentos cierras los ojos, seguro podrás imaginar a los “khoisan” moviéndose por estas tierras en las que vivieron por cientos de años.

Los primeros pobladores extranjeros fueron Afrikaner. Llegaron a esta región procedentes de Sudáfrica alrededor de 1840. Se establecieron aquí liderados por el “jefe” Jonker. Pero no estuvieron mucho tiempo: cuando llegaron los alemanes alrededor de 1890, esta comunidad afrikáner ya había abandonado el asentamiento, ya que tras la muerte de Jonker en uno de los varios ataques que realizaban a los Hereros para robarles su ganado, el asentamiento afrikáner se disolvió.

La llegada de los alemanes se realizó en dos fases. Primero se instaló el ejército. Construyeron el primer fuerte. Y considerando la zona asegurada y protegida, muy pronto empezaron a llegar colonos. Estos aventuraron a viajar a tierras ignotas y lejanas con la promesa de recibir tierras gratuitas en las que establecerse y así colonizar este territorio para Alemania.

Y esa estructura inicial creada por los colonos, que se consolidó sobre todo cuando la ruta de ferrocarril entre Swakopmund y Windhoek se terminó en 1902, evolucionó rápidamente en las 2 primeras décadas del siglo XX con la construcción de muchos edificios de arquitectura colonial, naciendo así la base de la ciudad actual

Entre estos edificios destacan la “Christus Kirche”, iglesia que se ha convertido en icono de la ciudad, la estación de ferrocarril, de estilo Holandés del Cabo y que data de 1912, el Parlamento, construido también en 1912…

El breve tiempo que estés en Windhoek podrás tomar el pulso a la vida actual paseando por sus calles y explorando su historia a través de sus edificios. O adentrarte un poco en la diversidad cultural del país a través de la artesanía, que puedes encontrar en el Centro de Artesanía instalado en el edificio colonial de la Antigua Fábrica de Cerveza, donde además de artesanía representativa de diferentes áreas y etnias del país, podrás encontrar también galería de arte, restaurante, café… O dando un paseo por el área peatonal de Post Street, donde encontrarás puestos con artesanía atendidos por miembros de diferentes etnias llegados de diferentes lugares del país.

El avance social en la ciudad sufrió un cambio radical con la implantación del apartheid impuesta desde el Gobierno de Sudáfrica en la década de los 50, y con el apartheid, la expulsión de la población de color hacia los township. Así nacieron estas barriadas satélites de la ciudad central.

Aunque el apartheid se derogó con la declaración de independencia del país en 1990, aún en la actualidad siguen siendo hogar mayoritariamente de población de color, en general pertenecientes a estamentos económicos de nivel medio y bajo. La visita a uno de los townships, como Katutura o Khomasdal, te adentrará en un mundo de color y combinaciones étnicas, ya que aquí fueron expulsados en la década de los 60 Ovambos, Hereros, Namas y Damaras, y la población actual es segunda y tercera generación de aquellos, aún muy próximos en el tiempo a toda su cultura orginal. Y te acercará a una visión diferente de la ciudad.

Si has alquilado un coche, podrás desplazarte sin problemas en una ciudad bastante bien señalizada y con lugares para aparcar de forma segura. Si no dispones de vehículo, puedes pedir al hotel que te pida un taxi, con el que puedes acordar que te lleve y te recoja en diferentes lugares por un precio pactado. Como referencia cada traslado privado puede costar en torno a unos 30-40 $N.

La ciudad cuenta con todos los servicios que cualquier viajero pueda necesitar: bancos, cajeros, centros médicos… Y una excelente oferta de restaurantes de todas las categorías y precios.

Parque Nacional Namib-Naukluft

Con sus casi 50.000 m2, el Parque de Namib-Naukluft es una de las áreas protegidas más grandes de África, la más grande de Namibia, y alberga algunos de los ecosistemas más variados y extraordinarios del país. Creado como Parque Nacional en 1907, ha vivido expansiones hasta su extensión actual.

Con la variedad de hábitats que crean sus montañas, su mar de dunas de arena, lechos de ríos… esta enorme extensión que de sur a norte se extiende desde Luderitz hasta Swakopmund ofrece sin duda alguna una gran opción de diferentes experiencias: fascinantes rutas de aventura en 4×4 atravesando dunas, o atravesando regiones rocosas; experiencias de safari que le llevarán a descubrir fascinantes especies adaptadas a este entorno; rutas de trekking con acampada entre inolvidables paisajes aislados y vírgenes del desierto; observar especies endémicas como la rara Welwitchia….

Es una tierra de contrastes y extremos, con rocas duras y arenas blandas y suaves, con escarpadas montañas, nieblas húmedas y vientos secos. Las aguas de los ríos que surgen sin previo aviso a través de los cañones, no permanecen mucho tiempo debido al calor abrasante que domina cada día.

Y a pesar de esta dureza, la vida se desarrolla aquí. Sin presencia humana en la actualidad, se han encontrado vestigios, como hachas de piedra, que demuestran que el hombre paleolítico habitó aquí. Y más recientemente, la costa estuvo habida por clanes de khoikhoi, nómadas que vivían de la pesca, caza de aves y otras especies marinas.

La sección de Namib del Parque Namib-Naukluft, el desierto más antiguo del mundo, es hogar de fauna y flora que se ha adaptado a los extremos de manera fascinante. Los animales se entierran en la arena y, cuando el hecho de poseer ojos es innecesario, se desarrollan sin ellos. Los babuinos pasan meses sin agua potable, mientras que las plantas Welwitschia viven más de mil años en estas llanuras inhóspitas.

Las sombras que se dibujan en las dunas con los primeros y los últimos rayos del sol del día, crean unas imágenes realmente espectaculares, atrayendo a los fotógrafos como un auténtico imán. Con el calor del día se crean espejismos de un mar de plata brillante.

Es una tierra de contrastes y extremos, con rocas duras y arenas blandas y suaves, con escarpadas montañas, nieblas húmedas y vientos secos. Las aguas de los ríos que surgen sin previo aviso a través de los cañones, no permanecen mucho tiempo debido al calor abrasante que domina cada día.

Y a pesar de esta dureza, la vida se desarrolla aquí. Sin presencia humana en la actualidad, se han encontrado vestigios, como hachas de piedra, que demuestran que el hombre paleolítico habitó aquí. Y más recientemente, la costa estuvo habida por clanes de khoikhoi, nómadas que vivían de la pesca, caza de aves y otras especies marinas.

La sección de Namib del Parque Namib-Naukluft, el desierto más antiguo del mundo, es hogar de fauna y flora que se ha adaptado a los extremos de manera fascinante. Los animales se entierran en la arena y, cuando el hecho de poseer ojos es innecesario, se desarrollan sin ellos. Los babuinos pasan meses sin agua potable, mientras que las plantas Welwitschia viven más de mil años en estas llanuras inhóspitas.

Las sombras que se dibujan en las dunas con los primeros y los últimos rayos del sol del día, crean unas imágenes realmente espectaculares, atrayendo a los fotógrafos como un auténtico imán. Con el calor del día se crean espejismos de un mar de plata brillante.

EL MAR DE DUNAS. SOSSUSVLEI

Las dunas del gran desierto del Namib se extienden desde el río Orange al Kuiseb por el sur, y desde Torra Bay hasta el río Croce en Angola al norte. Se componen de arena de cuarzo de colores intensos con diversos matices, del beige al naranja, y del rojo al violeta. Esta enorme extensión de dunas, a diferencia de las antiguas dunas del vecino Kalahari, son dunas dinámicas ya que cambian en función de cómo sople el viento, condicionando su forma.

Sin duda alguna el área más famosa son las dunas que rodean el “Sossusvlei” o “Laguna sin salida”, muy cerca de la cual se encuentra el “Dead Vlei” o “Laguna Muerta”

La niebla de la costa flota en el aire y se introduce hacia el interior a más de 70 km, dibujando en las dunas formas de rayas de rubí y óxido, dejando una capa de humedad que da vida a una variedad de vida vegetal y animal, como geckos, lagartos cornudos y gacelas sable.

Las dunas son el hogar también de escarabajos peregrinos y lagartijas que nadan en la arena y dejan tras de si una hilera de huellas que parecen guiarnos en su dirección. La vida vegetal y animal se ha adaptado a sobrevivir en esta zona de manera extraordinaria.

SOLITAIRE

Cuando en 1948 Willem de Christoffel van Coller compró 33.000 ha de tierras para la cría de ovejas Karakul, en un área no desarrollada entre las regiones de Ababis y Koireb, tan en medio de la nada, que su esposa Elsie Sophie comenzó a Solitaire, nunca imaginó que terminaría siendo un punto tan reconocido en el mapa de Namibia.

A la primera casa de 2 habitaciones siguió la construcción de las estructuras necesarias para la creación de la granja. Pronto, por su ubicación en cruce de rutas, se construyó la gasolinera, un simple surtidor manual. Y con la parada de vehículos para repostar, enseguida se abrió una tienda que además se convirtió en la oficina de correos regional.

Esa gama de servicios en medio del desierto, enmarcados entre antigüedades que hablan de historia, vehículos abandonados recubiertos por la arena del desierto, y los famosos pasteles de manzana de Percy Cross McGregor, conocido como Moose, han convertido el lugar en un punto de parada obligatorio a cualquier viajero que recorre el desierto del Namib.

Durante los 20 años que Moose vivió en este lugar, hasta su fallecimiento en 2014, sin duda alguna lo impregnó con el aroma de sus tartas y de su carácter.

LAS MONTAÑAS NAUKLUFT

Esta cadena montañosa emerge verticalmente entre las llanuras del Namib central, y es en realidad una meseta cuyos bordes se hayan recortados por accidentadas gargantas. Esta zona está catalogada como semidesértica con secciones de sabana con acacias dispersas y árboles del género Euphorbia. Las rocas de estas montañas son en realidad segmentos de sedimentos intercalados en los que aparecen dolomita, cuarzita y pizarra, creando unos paisajes espectaculares.

Este hábitat es ideal para las cebras de montaña, oryx, kudus, springboks, e incluso, leopardos. Es también un propicio lugar para el avistamiento de aves.

Las principales actividades que atraen a los visitantes a esta zona, son la posibilidad de recorrerlo en 4×4, y para los amantes del hikking, es realizar una de sus rutas de un día (para los que no hacen falta permisos). Las más conocidas son el sendero Waterkloof, ruta de unos 17 km. Y el sendero de los Olivos, de unos 4 km. Para los más aventureros e  interesados en rutas de trekking e inmersión en la naturaleza se pueden hacer rutas de hasta 8 días, para las que son necesarios permisos especiales para acampar en el interior.

DONDE ALOJARSE

Hay una buena gama de alojamientos, en diferentes categorías y ofreciendo diferentes tipos de servicios para explorar las diferentes áreas del Namib-Naukluft. Se pueden encontrar alojamientos en los alrededores de Sesriem, la puerta de entrada al Parque Nacional para acceder a Sossusvlei. También hay alojamientos en el área de Solitaire y el área de las montañas Naukluft.

Para visitar las dunas de Sossusvlei, siempre será más cómodo estar alojado cuanto más cerca de Sesriem. Pero en realidad puedes elegir cualquiera de las otras áreas, aunque implique añadir unos kilómetros a través de bellos paisajes de desierto para llegar a la puerta de entrada al parque de Sesriem.

También existe posibilidad de alojarse al sur de Sesriem, en la Reserva Privada de NamibRand, que por su lado oeste, comparte 100 km de frontera con el Parque Namib-Naukluft

En los años 50 había en esta área una serie de granjas que intentaban la cría de ganado en medio del desierto. Tras unos años de dura sequía, en la década de los 80 se rindieron a la evidencia que no era viable la cría de ganado aquí, por lo que propietarios fueron siguiendo una evolución de actividades para sobrevivir, que comenzaron por la caza, para finalizar en lo que es hoy, una reserva privada protegida dedicada plenamente al turismo fotográfico y de naturaleza.

Esta reserva privada que hoy tiene una superficie de unos 2.100 km2, contiene más de 200.000 dunas, praderas desérticas, llanuras de arena y grava, y cadenas de imponentes montañas aisladas, donde habitan, al igual que en la región occidental del Parque Namib-Naukluft grandes rebaños de springboks, cebras de montaña Hartmann, jirafas, oryx y avestruces, además de kudus, hienas moteadas y marrones, chacales, zorros orejudos del Cabo, leopardos y guepardos.

Por tanto alojándote en la Reserva Privada de NamibRand, tienes la opción además de visitar las dunas de Sossusvlei, pero también de realizar safaris guiados en 4×4, además de la posibilidad de hacer rutas de trekking.

Parque Nacional Namib-Naukluft

Con sus casi 50.000 m2, el Parque de Namib-Naukluft es una de las áreas protegidas más grandes de África, la más grande de Namibia, y alberga algunos de los ecosistemas más variados y extraordinarios del país. Creado como Parque Nacional en 1907, ha vivido expansiones hasta su extensión actual.

Con la variedad de hábitats que crean sus montañas, su mar de dunas de arena, lechos de ríos… esta enorme extensión que de sur a norte se extiende desde Luderitz hasta Swakopmund ofrece sin duda alguna una gran opción de diferentes experiencias: fascinantes rutas de aventura en 4×4 atravesando dunas, o atravesando regiones rocosas; experiencias de safari que le llevarán a descubrir fascinantes especies adaptadas a este entorno; rutas de trekking con acampada entre inolvidables paisajes aislados y vírgenes del desierto; observar especies endémicas como la rara Welwitchia….

Es una tierra de contrastes y extremos, con rocas duras y arenas blandas y suaves, con escarpadas montañas, nieblas húmedas y vientos secos. Las aguas de los ríos que surgen sin previo aviso a través de los cañones, no permanecen mucho tiempo debido al calor abrasante que domina cada día.

Y a pesar de esta dureza, la vida se desarrolla aquí. Sin presencia humana en la actualidad, se han encontrado vestigios, como hachas de piedra, que demuestran que el hombre paleolítico habitó aquí. Y más recientemente, la costa estuvo habida por clanes de khoikhoi, nómadas que vivían de la pesca, caza de aves y otras especies marinas.

La sección de Namib del Parque Namib-Naukluft, el desierto más antiguo del mundo, es hogar de fauna y flora que se ha adaptado a los extremos de manera fascinante. Los animales se entierran en la arena y, cuando el hecho de poseer ojos es innecesario, se desarrollan sin ellos. Los babuinos pasan meses sin agua potable, mientras que las plantas Welwitschia viven más de mil años en estas llanuras inhóspitas.

Las sombras que se dibujan en las dunas con los primeros y los últimos rayos del sol del día, crean unas imágenes realmente espectaculares, atrayendo a los fotógrafos como un auténtico imán. Con el calor del día se crean espejismos de un mar de plata brillante.

Es una tierra de contrastes y extremos, con rocas duras y arenas blandas y suaves, con escarpadas montañas, nieblas húmedas y vientos secos. Las aguas de los ríos que surgen sin previo aviso a través de los cañones, no permanecen mucho tiempo debido al calor abrasante que domina cada día.

Y a pesar de esta dureza, la vida se desarrolla aquí. Sin presencia humana en la actualidad, se han encontrado vestigios, como hachas de piedra, que demuestran que el hombre paleolítico habitó aquí. Y más recientemente, la costa estuvo habida por clanes de khoikhoi, nómadas que vivían de la pesca, caza de aves y otras especies marinas.

La sección de Namib del Parque Namib-Naukluft, el desierto más antiguo del mundo, es hogar de fauna y flora que se ha adaptado a los extremos de manera fascinante. Los animales se entierran en la arena y, cuando el hecho de poseer ojos es innecesario, se desarrollan sin ellos. Los babuinos pasan meses sin agua potable, mientras que las plantas Welwitschia viven más de mil años en estas llanuras inhóspitas.

Las sombras que se dibujan en las dunas con los primeros y los últimos rayos del sol del día, crean unas imágenes realmente espectaculares, atrayendo a los fotógrafos como un auténtico imán. Con el calor del día se crean espejismos de un mar de plata brillante.

EL MAR DE DUNAS. SOSSUSVLEI

Las dunas del gran desierto del Namib se extienden desde el río Orange al Kuiseb por el sur, y desde Torra Bay hasta el río Croce en Angola al norte. Se componen de arena de cuarzo de colores intensos con diversos matices, del beige al naranja, y del rojo al violeta. Esta enorme extensión de dunas, a diferencia de las antiguas dunas del vecino Kalahari, son dunas dinámicas ya que cambian en función de cómo sople el viento, condicionando su forma.

Sin duda alguna el área más famosa son las dunas que rodean el “Sossusvlei” o “Laguna sin salida”, muy cerca de la cual se encuentra el “Dead Vlei” o “Laguna Muerta”

La niebla de la costa flota en el aire y se introduce hacia el interior a más de 70 km, dibujando en las dunas formas de rayas de rubí y óxido, dejando una capa de humedad que da vida a una variedad de vida vegetal y animal, como geckos, lagartos cornudos y gacelas sable.

Las dunas son el hogar también de escarabajos peregrinos y lagartijas que nadan en la arena y dejan tras de si una hilera de huellas que parecen guiarnos en su dirección. La vida vegetal y animal se ha adaptado a sobrevivir en esta zona de manera extraordinaria.

SOLITAIRE

Cuando en 1948 Willem de Christoffel van Coller compró 33.000 ha de tierras para la cría de ovejas Karakul, en un área no desarrollada entre las regiones de Ababis y Koireb, tan en medio de la nada, que su esposa Elsie Sophie comenzó a Solitaire, nunca imaginó que terminaría siendo un punto tan reconocido en el mapa de Namibia.

A la primera casa de 2 habitaciones siguió la construcción de las estructuras necesarias para la creación de la granja. Pronto, por su ubicación en cruce de rutas, se construyó la gasolinera, un simple surtidor manual. Y con la parada de vehículos para repostar, enseguida se abrió una tienda que además se convirtió en la oficina de correos regional.

Esa gama de servicios en medio del desierto, enmarcados entre antigüedades que hablan de historia, vehículos abandonados recubiertos por la arena del desierto, y los famosos pasteles de manzana de Percy Cross McGregor, conocido como Moose, han convertido el lugar en un punto de parada obligatorio a cualquier viajero que recorre el desierto del Namib.

Durante los 20 años que Moose vivió en este lugar, hasta su fallecimiento en 2014, sin duda alguna lo impregnó con el aroma de sus tartas y de su carácter.

LAS MONTAÑAS NAUKLUFT

Esta cadena montañosa emerge verticalmente entre las llanuras del Namib central, y es en realidad una meseta cuyos bordes se hayan recortados por accidentadas gargantas. Esta zona está catalogada como semidesértica con secciones de sabana con acacias dispersas y árboles del género Euphorbia. Las rocas de estas montañas son en realidad segmentos de sedimentos intercalados en los que aparecen dolomita, cuarzita y pizarra, creando unos paisajes espectaculares.

Este hábitat es ideal para las cebras de montaña, oryx, kudus, springboks, e incluso, leopardos. Es también un propicio lugar para el avistamiento de aves.

Las principales actividades que atraen a los visitantes a esta zona, son la posibilidad de recorrerlo en 4×4, y para los amantes del hikking, es realizar una de sus rutas de un día (para los que no hacen falta permisos). Las más conocidas son el sendero Waterkloof, ruta de unos 17 km. Y el sendero de los Olivos, de unos 4 km. Para los más aventureros e  interesados en rutas de trekking e inmersión en la naturaleza se pueden hacer rutas de hasta 8 días, para las que son necesarios permisos especiales para acampar en el interior.

DONDE ALOJARSE

Hay una buena gama de alojamientos, en diferentes categorías y ofreciendo diferentes tipos de servicios para explorar las diferentes áreas del Namib-Naukluft. Se pueden encontrar alojamientos en los alrededores de Sesriem, la puerta de entrada al Parque Nacional para acceder a Sossusvlei. También hay alojamientos en el área de Solitaire y el área de las montañas Naukluft.

Para visitar las dunas de Sossusvlei, siempre será más cómodo estar alojado cuanto más cerca de Sesriem. Pero en realidad puedes elegir cualquiera de las otras áreas, aunque implique añadir unos kilómetros a través de bellos paisajes de desierto para llegar a la puerta de entrada al parque de Sesriem.

También existe posibilidad de alojarse al sur de Sesriem, en la Reserva Privada de NamibRand, que por su lado oeste, comparte 100 km de frontera con el Parque Namib-Naukluft

En los años 50 había en esta área una serie de granjas que intentaban la cría de ganado en medio del desierto. Tras unos años de dura sequía, en la década de los 80 se rindieron a la evidencia que no era viable la cría de ganado aquí, por lo que propietarios fueron siguiendo una evolución de actividades para sobrevivir, que comenzaron por la caza, para finalizar en lo que es hoy, una reserva privada protegida dedicada plenamente al turismo fotográfico y de naturaleza.

Esta reserva privada que hoy tiene una superficie de unos 2.100 km2, contiene más de 200.000 dunas, praderas desérticas, llanuras de arena y grava, y cadenas de imponentes montañas aisladas, donde habitan, al igual que en la región occidental del Parque Namib-Naukluft grandes rebaños de springboks, cebras de montaña Hartmann, jirafas, oryx y avestruces, además de kudus, hienas moteadas y marrones, chacales, zorros orejudos del Cabo, leopardos y guepardos.

Por tanto alojándote en la Reserva Privada de NamibRand, tienes la opción además de visitar las dunas de Sossusvlei, pero también de realizar safaris guiados en 4×4, además de la posibilidad de hacer rutas de trekking.

Damaraland

La tierra de los Damara

Esta tierra recibe el nombre de la etnia que pertenece a la mayoría de sus habitantes, los Damara. Se extiende 200 kilómetros al interior de la desolada Costa de los Esqueletos y 600 kilómetros hacia el sur de Kaokoland, en la región de Kunene, abarcando una parte importante de la región administrativa de Erongo y una parte del sur de la región administrativa de Kunene. Es una vasta e indómita área que se considera una de las mas pintorescas del país, con cursos de ríos prehistóricos, profundos barrancos de granito y llanuras de arena.

En estas amplias áreas naturales viven especies adaptadas al desierto, como jirafas, avestruces, gacelas, rinocerontes y elefantes. Precisamente una de las atracciones que más está llamando la atención a los visitantes, es hacer rutas de safari para ver al rinoceronte y los elefantes que se han adaptado a vivir en estas áridas tierras. Los ingresos de estos safaris se destinan a la preservación de estos animales.

Es un área fácil de visitar, aunque con escasa población y escasos servicios, por lo que debemos ser autosuficientes y viajar por lo menos con comida y agua. Para los mas aventureros, si viajamos con equipo de acampada, podremos proponeros el reto de visitar las grandes montañas Brandberg y Spitzkoppe.

Zonas de interés en Damaraland

Twyfelfontein

Twyfelfontein es una zona rocosa situada en el extremo de un verde valle. Con los 2.000 grabados rupestres que aquí se encuentran, es una auténtica galería de arte, declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 2007. Su importancia histórica, geológica y arqueológica lo convierten en uno de los destinos turísticos más populares de Namibia.

Considerado durante siglos por los habitantes de la zona como un espacio sagrado habitado por los espíritus de los difuntos, las primeras noticias que tubo el mundo occidental sobre el lugar, fueron unas noticias publicadas en 1921 por Reinhard Maack. El nombre original del lugar era /Ui-/ /Ais (rodeado de rocas), pero en 1947 el colono europeo D. Levin lo bautizó con el nombre actual de Twyfelfontein, que significa “manantial dudoso”.

La visita se inicia en el centro de visitantes, construido con materiales con materiales reciclados y diseñado integrándose en el entorno. Aquí encontramos paneles informativos con datos sobre la flora y la fauna que se puede encontrar, el significado de los grabados y la historia del lugar. Una serie de caminos de piedra creados para reducir la erosión producida por visitantes, conducen a miradores que permiten disfrutar de una excelente vista de los grabados más importantes.

Estas obras de la Edad de Piedra, probablemente realizadas por miembros de la etina San se realizaron cincelando el vidrio pulverizado que cubre las rocas, y con el tiempo la pátina se ha reformado protegiendo los grabados de la intemperie.

Hay 17 zonas con un total de 212 losas de piedra cubiertos con grabados, aparte de algunos utensilios que utilizaban los habitantes de la Edad de Piedra. Los mas famosos son:

  • El león con el estrechamiento en la cola.
  • La jirafa gigante.
  • El animal fábula.
  • Las obras en el “lugar de ceremonias”.
  • Los grabados simbólicos en las cercanías de las terrazas.

Donde alojarse

Dada la importancia del lugar, sumado a que es un área de paso en ruta desde o hasta lugares como Etosha o la región del Kaokoland, aunque el número de alojamientos es amplio, es uno de los lugares más demandados de Namibia, por lo que es muy importante elegir y reservar alojamiento con mucha antelación.

Uno de los alojamientos más demandados, por su proximidad al área de pinturas rupestres es Twyfelfontein Lodge. Pero las opciones son muchas, aún cuando quedando un poco más alejados. Desde opciones más sencillas tipo tented camps básicos, incluso con zona de camping si llegas con tu propio equipo de acampada, a opciones más lujosas como Damaraland Camp, Doro Nawas, Camp Kipwe o Mowani Camp, que ofrecen alojamiento con actividades guiadas incluidas, y que llevan al viajero a conocer en profundidad esta región, incluyendo experiencias de safari.

Hay otros lugares interesantes cerca de esta zona: la poza de Wondergat (Wondergat sinkhole), las columnas de dolomita (basalto) que han sido reveladas por la erosión, conocidas como los Tubos de Órgano (Organ Pipes) y el volcánico Monte Ardiente (Burnt Mountain), que con su cumbre plana recibe su nombre de los montones de piedra caliza ennegrecidas que se encuentran en su base.

Y también el Bosque Petrificado, que a 42 km al oeste de Khorixas, se encuentra este campo sembrado de troncos de árboles petrificados, que yacen tumbados a lo largo del recorrido. Llegan a tener hasta 34 metros de longitud y 6 metros de diámetro. Se arrancaron hace unos 200 millones de años y fueron arrastrados por la crecida de los ríos, cubriéndolos de sedimentos y posteriormente quedando al descubierto por la erosión.

El proceso de fosilización es muy lento, dando como resultado un producto final que se llama “madera de ópalo ‘, ya que sólo se petrificaron las partes internas de los troncos de los árboles, creando una réplica exacta de cada célula de cada tronco.

Hay que pagar una pequeña cantidad para recorrer la zona, y es obligatorio llevar guía, que viven tan solo de las propinas que les dejan los visitantes. El Bosque Petrificado fue declarado Monumento Nacional el 1 de marzo de 1950.

Macizo de las Brandberg

“La montaña de fuego” (Brandberg) debe su nombre al efecto creado por la puesta del sol en su cara oeste, que hace que el macizo de granito se parezca a una escombrera roja que brilla intensamente en llamas. El Brandberg junto con el Spitzkoppe son los lugares favoritos de Namibia para los escaladores. La cumbre, “Königstein” con sus 2.573 m es el pico más alto de Namibia.

En ambas montañas se encuentra una gran cantidad de arte San. Entre 1977 y 1985, Harold Pager, documentó más de 43.000 gravados pintados en unas 879 rocas diferentes. La obra mas conocida se encuentra en el barranco de Tsisab: “La Dama Blanca de Brandberg”. La figura humana que no representa necesariamente a un macho y mide 40 centímetros, lleva en la mano un arco y flechas, y en la otra, no esta claro si una copa de vino. El cuerpo esta pintado de blanco de pecho hacia abajo, así como su pelo, algo que no es muy africano. Esta pintura tiene alrededor de 16.000 años de antigüedad.

El entorno de Brandberg, proclamado Monumento Nacional en 1951, es un lugar realmente bello con una variedad ecológica rica en especies de plantas raras y notables. Además posee una gran variedad de vida animal, debido a las numerosas fuentes de agua en la montaña. La mejor manera de explorar la Brandberg es realizar la Caminata de ascenso al Brandberg, una visita guiada de 5 días que recorre toda la montaña, ascendiéndola. Para los que no dispongan de tanto tiempo, se pueden hacer rutas de medio día o un día.

El pequeño pueblo de Uis, que nació para alojar a los trabajadores de la mina de estaño, tras su cierre muchos de sus habitantes lo abandonaron. La poca gente que se ha quedado, sobrevive principalmente del turismo, ya que para los viajeros es la única localidad cercana al Brandberg, donde pueden encontrar gasolina y un pequeño supermercado para suministrarse.

Spitzkoppe

Este antiguo volcán formado de roca granítica se alza 1.728 metros por encima de las llanuras de Damaraland, siendo uno de los accidentes geográficos mas reconocidos del país. Se encuentra en el desierto de Namib, entre Swakopmund y Usakos, que es la ciudad más cercana (aproximadamente 50 km de distancia).

Se escaló por primera vez en 1946, y su forma similar solo en el pico con la montaña suiza, le ha dado el apodo de “el Matterhorn africano”.

Otra de las características de la zona, aparte de poseer al igual que su hermana Brandberg muchas pinturas de bosquimanos, son los impresionantes Pondoks que se alzan junto a la montaña. Éstas son otra formación que muestra enormes cumbres de granito. Tiene una cadena en el extremo oriental que ayuda a los visitantes a trepar por la escarpada roca al “Paraíso de los bosquimanos”, un anfiteatro natural que alberga una espléndida área de maravillas florales.

Se pueden realizar excursiones de un día, pero seguro que se queda con ganas de mas. Aunque hay un pequeño puesto que vende alimentos básicos y agua, es mejor ir provistos con todo lo necesario para pasar el tiempo que decidamos estar aquí. Hay bonitos campamentos cuidados por la comunidad local.

Parque Nacional Etosha

En el centro-norte de Namibia se encuentra el Parque Nacional Etosha, que con sus 23.175 km2, es uno parques nacionales más grandes de Africa. En esta enorme superficie se incluye su famoso Pan, enorme salina que cubre 4.730 km2, aproximadamente un 21 % de la superficie del parque.

Inicialmente fue proclmado reserva de categoría 2 en 1907, y en 1967 se nombró oficialmente Parque Nacional.

Escondida en las rocas y arrastrada por la arena, la historia del Parque Nacional de Etosha es rica y variada. La vida animal ha existido aquí desde hace más de 650 millones de años, antes de que el súper-continente Pangea se separara en los actuales continentes. Se han encontrado en los márgenes del Pan de Etosha, huesos de especies olvidadas que vivieron hace mas de 5000 años. Los bosquimanos fueron unos de los primeros habitantes en esta zona. Vivían en armonía con el medio que les rodeaba y entendían la vida en las llanuras como una cuestión de supervivencia.

Aunque los primeros europeos que pisaron Etosha fueron los comerciantes y exploradores John Anderson y Francis Galton, que llegaron en carro a Namutoni en 1851, Etosha no atrajo el interés de los turistas y los conservacionistas hasta el siglo XX. Fue cuando el gobernador de África del Sudoeste Alemana, el Dr. F. Von Lindequist, consciente de la reducción de la población animal, creó una reserva de 99.526 Km2. En los años siguientes las lindes del parque se modificaron varias veces, y en 1970 Etosha se redujo a los 23.175 km2 actuales.

Etosha ha sido el escenario de batallas y triunfos, com las batallas entre soldados alemanes y los “Owambo” (grupo etno-lingüístico de las sabanas semi-áridas del norte de Namibia y el sur de Angola). Aún cuando el Parque Nacional Etosha se redujo a la actual porción de tierra protegida, su flora y fauna sobrevivieron para comenzar un nuevo capítulo en la historia Etosha.

Este parque recibe varios nombres: “Lugar de espejismos”, “Tierra de agua seca” o “Gran lugar de agua seca” debido al gran salar que le caracteriza y a las polvaredas que forman espejismos en el horizonte borroso.

Durante más de 100 años, el Parque Nacional de Etosha ha proporcionado un vasto santuario para la fauna. Dentro de sus fronteras, los conservacionistas han podido llevar a cabo planes de protección de la vida salvaje. Algunas de estas iniciativas han traído al parque especies como elefantes, leones y otros considerados demasiado peligrosos o destructivos para coexistir en las granjas vecinas. El Pan de Etosha ha proporcionado refugio a decenas de flamencos, durante la estación de lluvias. Se trata de un vasto albergue al aire libre para los animales que buscan la soledad lejos de los depredadores.

Desde su inauguración en 1974, el Instituto Ecológico de Etosha ha apoyado a científicos locales e internacionales en sus investigaciones y estudios de las cuestiones relacionadas con el comportamiento animal, ecología y conservación. Su trabajo no es sólo vital para el futuro de Etosha, sino para el resto del mundo más allá de los límites del parque.

La reubicación dentro del Parque Nacional de Etosha del Impala black-faced (de cara negra) desde la región Namibia de Kunene, ha salvado a esta especie del borde de la extinción. Actualmente, la mitad de la población mundial de este Impala se encuentra en Etosha. Las diferentes iniciativas innovadoras de conservación en el Parque Nacional de Etosha, han llevado a la creación de la mayor población mundial de rinocerontes negros, así como a una población de rinocerontes que se han donado a más de 170 granjas en Namibia, que aseguran la supervivencia de la especie.

Dado que la vida salvaje sigue creciendo en Etosha año tras año, se han trasladado a otras zonas dentro de Namibia especies como antílopes, jirafas y rinocerontes negros. La conservación de la fauna y flora es única en este parque, llevada a cabo con gran responsabilidad, riesgo y con la obtención de maravillosas recompensas.

Como acceder a Etosha

Su céntrica ubicación lo hace fácilmente visitable desde o en ruta hacia otros lugares de interés del país. Es fácilmente accesible por carretera, a través de sus 4 puertas de entrada: Galton Gate en el oeste, Andersson Gate (ubicada el centro de la zona sur del parque), Von Lindequis Gate (en el este) y King Nehale Gate (en el noreste).

En cada una de las puertas será necesario realizar el registro de acceso y/o salida, presentando los permisos necesarios que llevan implícito el pago de las tasas por persona / día y por vehículo.

Se puede acceder para safaris de un día, respetando las horas de apertura y cierre (amanecer y puesta de sol) o se puede permanecer dentro del parque si hay reservado alojamiento en alguno de los camps dentro del Parque.

Existen strips para aterrizaje de avionetas en los alrededores de las puertas de entrada, pero llegar en avioneta significa alojarse en alguno de los lodges que se encuentran en reservas privadas que bordean el Parque Nacional Etosha, ya que son los únicos que organizarán el traslado desde el strip a dicho alojamiento.

Dónde alojarse

Una de las opciones es alojarse en uno o varios de los 5 campamentos del parque, cada uno con su propia personalidad, si se piensa dedicar varios días a realizar safari en Etosha. Los 5 alojamientos dentro del parque son:

  • Dolomite Camp, en el extremo oeste y que alojándose aquí ofrece la única oportunidad de recorrer la mitad oeste de Etosha, que está cerrada al tráfico
  • Okakuejo, en el centro (el más próximo a la puerta de acceso Andersson)
  • Halali, en el centro-este
  • Namutoni, el más próximo a la puerta oeste
  • Onkhosi Camp, que a 43 km hacia el norte de Namutoni,  se eleva sobre el maravillo Pan. Este campamento ofrece la posibilidad de disfrutar de la magia de la luz del amanecer y el atardecer sobre esta enorme salina central.

Están vallados y tienen horario de control de acceso, el mismo que se establece en las puertas para circular por el Parque Nacional. Todos ellos cuentan con alojamiento tipo chalets, con variedad en el nivel de lujo, y área de camping para los que desean acampar. Cuentan con centro de información, bar, restaurante, tienda, gasolinera, piscina, zona de picnic…. Y también todos cuentan con un waterhole o estanque iluminado que es visible desde zonas seguras valladas y donde no es raro que los animales se acerquen a beber por la noche.

El mayor inconveniente es la altísima demanda, por lo que si desea pasar unos días en estos Camps, debe reservar con muchísima antelación. Para recorrer Etosha necesita de 2 a 3 días como mínimo, siendo recomendable alojarse cada noche en uno de los campamentos situados entre sí a unos 70 km de distancia.

Fuera del Parque, bordeando sus fronteras, desde el Oeste hasta el Este, existen numerosos alojamientos, algunos de ellos en reservas privadas, que permiten la opción de realización de safaris tanto en el Parque Nacional Etosha como en sus propias reservas. La ventaja de estas reservas normalmente suele ser que ofrecen la opción de safari nocturno, que permite una visión diferente de la vida salvaje.

Cuando visitar Etosha

En Namibia se definen esencialmente 2 estaciones climatológicas: la temporada seca (desde Noviembre a Marzo) y la temporada de lluvias (de Abril a Octubre).

La temporada seca de Etosha.

Durante esta estación el polvo, el calor y una capa de tierra blanca cubre las llanuras. A lo lejos, brillos de espejismos, creando ilusiones. La arena que arrastra el viento golpea la piel, pero esto no le importa a los visitantes, que están más entretenidos observando el combate de los springboks, a la jirafa que se mueve lánguidamente a través de las llanuras y a los leones esperando pacientemente la oportunidad de abalanzarse sobre su presa.

De abril a diciembre, Etosha es consumido por la estación seca. Durante estos largos meses, la vida se concentra en los waterholes. Los elefantes se meten en el agua para enfriarse, mientras que el rinoceronte negro sortea las rocas para llegar a la orilla del agua. Durante la dura pero impresionante estación seca, todos los animales de Etosha sobreviven entre la fina línea de la vida y la muerte.

La temporada de lluvias en Etosha.

A partir de diciembre y hasta el mes de abril, el horizonte se llena de nubes. Poco a poco, los relámpagos, los truenos y luego un conjunto imponente de nubes blancas y violetas dominan el cielo. La temperatura comienza a caer, los vientos soplan fuertemente, y de repente se desata el torrente de lluvias. Este espectáculo es el sello que distingue la estación de lluvias en Etosha.

Es una época como ninguna otra en el Parque Nacional Etosha. Las lluvias proclaman una explosión de color, las llanuras se llenan de hierba verde, flores amarillas y los lagos azules. Durante la noche, las llanuras están llenas de la vida. Los pequeños springboks lo celebran saltando, haciendo carreras, persiguiéndose unos a otros a través de las llanuras. Abundan los potros recién nacidos de cebras y terneros de ñus, que viven despreocupados por el alimento. Pero este es también el momento en que muchos depredadores dan a luz, por lo que los antílopes jóvenes deben tener cuidado, o podrían terminar por convertirse en comida de otra camada.

La experiencia de safari en Etosha

Con caminos bien marcados, de fácil seguimiento con un mapa de Etosha, y carreteras de grava de fácil conducción, siguiendo las marcas de los waterholes o estanques con agua permanente todo el año, es muy fácil realizar un safari incluso con tu propio vehículo, que ni siquiera es necesario sea 4×4.

Pero también es posible unirse a safaris con guías profesionales, que por su gran conocimiento del hábitat y su capacidad de avistamiento, nos dirigirán mucho mejor en la busca de escenas de la vida salvaje.

Tanto por número de especies como por cantidad de individuos de cada especie, Etosha aporta una experiencia de safari inolvidable