Migración de cebras en Botswana

La gran migración de cebras en Botswana es un secreto poco conocido, pero sin duda alguna, absolutamente fascinante.

Botswana ha sido durante mucho tiempo un lugar tan aislado, tan remoto, y por supuesto, también tan desconocido, que hay muchos aspectos sobre su vida salvaje y su naturaleza que han sido a la luz en un pasado muy cercano.

El leitmotif de los movimientos migratorios para todas la especies es siempre la búsqueda de alimento. En el caso de las cebras, pastos frescos. Por lo que los movimientos migratorios están ligados a la evolución de las lluvias y de las temperaturas, según las estaciones avanzan.

Makgadikgadi NP

Son muy recientes los estudios que han desvelado la existencia de este gran movimiento migratorio de cebras que se produce entre el norte, la región de Chobe, y el centro del país, la región de Makgadikgadi:

  • Cuando comienzan las lluvias, a partir de Noviembre, las manadas de cebras empiezan a desplazarse desde el norte hacia los salares de Makgadikgadi y Nxai Pan, ya que estos enormes salares facilitan que el pasto fresco que crece con la llegada de las lluvias sea rico en minerales.
  • Cuando las lluvias desaparecen, normalmente en Abril, estas manadas comienzan su ruta de regreso al norte. Durante esta ruta aprovechan la hierba fresca que aún queda en los humedales de Savute, y finalmente llegan al río Chobe, donde cuando empieza a disminuir el caudal del río, quedan al descubierto ricas planicies aluviales en las que rápidamente crece pasto fresco alimentado con el limo que las aguas dejan.

Para los que no han tenido la suerte de visitar los salares de Makgadikgadi y Nxai Pan en los momentos extremos de la época de lluvias y de la época seca, seguro les resulta muy difícil creer que estas dos fotos están tomadas en los salares: la primera en un mes de Abril, y la segunda en un mes de Septiembre.

Pero las cebras si saben que entre temporada de lluvias y temporada seca, se produce este abrupto cambio en el paisaje de los salares, por lo que se desplazan en este movimiento migratorio en busca de los puntos más propicios para su supervivencia.

Como otros tantos movimientos migratorios en el mundo, las cebras en Botswana, vieron su hábitat natural abruptamente alterado por la acción del hombre sobre su hábitat, cuando en la década de los 60, poco después de la Declaración de Independencia del país, un lucrativo contrato de venta de carne de vacuno con la Unión Europea impuso como condición la creación de vallas veterinarias que evitaran el contacto entre la vida salvaje, especialmente los búfalos, y el ganado vacuno. El objetivo: tratar de impedir la transmisión de la enfermedad conocida como foot-and-mouth, que si bien no afecta a los humanos, si podía crear epidemias entre el ganado europeo.

Se desconoce exactamente el impacto ambiental tras la creación de estas vallas veterinarias (que siguen existiendo hoy), pero en la actualidad se estima que cientos de miles de individuos de numerosas especies murieron en sus rutas migratorias naturales en busca de agua.

Makgadikgadi NP

En 2012, diferentes científicos y estudiosos de la vida salvaje (Naidoo, R., Chase, M., Beytell, P., Du Preez, P., Landen, K., Stuart-Hill, G., & Taylor, R. (2016). A newly discovered wildlife migration in Namibia and Botswana is the longest in Africa. Oryx, 50(1), 138-146. doi:10.1017/S0030605314000222) iniciaron un trabajo de análisis poniendo collares GPS a varias cebras en las planicies del río Chobe, entre Namibia y Botswana, que les permitieron seguir sus movimientos entre Septiembre 2012 hasta Junio del 2013.

Tras este estudio, demostraron la existiencia de esta ruta migratoria anual. Para llevar a cabo este estudio se eliminó la valla que atravesaba la región de Nxai Pan, que actualmente sigue sin existir.

Uno de los interrogantes que se plantearon, es que si las cebras tienen una vida media de unos 10 años, y este movimiento migratorio se cortó hace unos 50 años con la creación de las vallas veterinarias,¿por qué las cebras instintivamente han retomado este movimiento?

La conclusión es fascinante: existe una memoria genética que genera este comportamiento, ya que durante los años que la valla ha impedido la migración, el aprendizaje generacional de padres a hijos, no ha existido.

Las voces de los naturalistas y estudiosos, que han demostrado todo esto, son la llave que abre la puerta a que en la actualidad se pueda viajar a Botswana y ser testigos de miles de cebras desplazándose juntas en este movimiento migratorio, que con sus casi 500 km de recorrido, es el movimiento migratorio más grande en África.

Te invitamos a ser testigo (si el ciclo de las lluvias es favorable) uniéndote a nuestros 2 viajes programados en Abril, en los que recorreremos en ruta de safari las regiones (Makgadikgadi, Nxai Pan, Savute) por las que estas grandes manadas de cebras se desplazan.

Nuestro agradecimiento a Elephant Without Borders, por su trabajo de información y conservación en Botswana, y por facilitarnos la información para acceder al estudio completo publicado por la Universidad de Cambridge