Botswana es la estrella de una de las historias más prósperas de África, durante muchos años estuvo bajo la posesión británica, totalmente desatendida, alcanzó su independencia en 1966, e inmediatamente después, tres de las minas de diamantes más ricas del mundo fueron descubiertas. Además tiene un valor añadido, es conocido por poseer los mejores territorios vírgenes y áreas protegidas para la fauna del continente africano. Botswana es el principal productor de diamantes del mundo en valor y en volumen, significan aproximadamente el 80% de las exportaciones. La ganadería, continua siendo la fuente principal de ingresos para gran parte del país.

Actualmente dispone de un gobierno relativamente ilustrado, y sus modelos sanitarios, económicos y educativos pueden compararse con los de Sudáfrica. Botswana es una tierra salvaje con malas comunicaciones por carretera, constituida por sabanas, desiertos, pantanales y salinas, aproximadamente el 38% de su superficie corresponde a parques nacionales, reservas naturales y zonas de conservación, en muchos casos sin cercar, permitiendo a los animales vivir en total libertad.

Ubicada en el centro de África Meridional, Botswana, tiene una superficie de aproximadamente 582.000 Km cuadrados sin acceso al mar, se extiende unos 1.100 km de Norte a Sur y 960 km de Este a Oeste, ocupando un área semejante a la de Francia, algo mayor que España. Al Sur limita con Sudáfrica, a través de los ríos Limpopo y Molopo; al Noreste, con Zimbabue, mientras que Namibia comprende las fronteras oeste y norte. En Kazungula, cuatro países -Botsuana, Zimbabue, Zambia y Namibia- convergen en el centro de la corriente del río Zambeze. El semidesierto del Kalahari cubre cerca del 85% del territorio total del país. En el Noroeste, el río Okavango fluye desde Namibia, creando 15.000 km² de serpenteantes canales e islas que forman el delta del Okavango.

Casi todas las especies de animales mamíferos habitan en Moremi y el Parque Nacional de Chobe, gracias al abastecimiento de agua del delta del Okavango y el río Chobe durante todo el año. En cambio, en el Salar de Nxai y el Parque Nacional del Makgadikgadi, manadas de cebras, ñus y otros mamíferos ungulados migran durante el año en busca de fuentes de agua y zonas donde tengan comida estable. Al nordeste se encuentran los grandes desiertos de arcilla salina de Makgadikgadi.

Botswana es el último refugio para una serie de especies mamíferas y ornitológicas que se encuentran en peligro de extinción. Sus tierras albergan más de setenta especies de serpientes, entre las que destaca la cobra de cuello negro, y en el Okavango abundan muchas arborícolas y trepadoras venenosas ,no resultan peligrosas para los humanos ya que no suelen acercarse. Esta parte de África Meridional ofrece una muestra de pájaros comunes de especie indefinida, y también acoge un conjunto de fauna avícola colorista y exótica. Entre las aves figuran la elegante grulla coronada de cuello gris, el turaco gris con su característico grito, la bella carraca de pecho lila y el austero secretario o serpentario, que derrota a las serpientes brincando varias veces sobre ellas. Los parques nacionales y reservas más hermosas de Botsuana son el hogar de una variedad sorprendente de vida salvaje y en ellos habitan licaones, elefantes, leopardos, guepardos, hienas, cebras, hipopótamos y jirafas, entre muchas otras especies…un paraíso infinito, el auténtico sueño africano.

La mayor parte del país se encuentra cubierto de sabana, formada por arbustos espinosos o acacias. Los únicos bosques de mopane, alimento imprescindible de elefantes, se encuentran en el Noreste, donde existen áreas en las que se aprovecha la madera para la construcción. En la misma zona crecen árboles mongonga y marula, cuyos frutos comestibles sirvieron en otros tiempos como base alimentaria del pueblo bosquimano. La madera blanda de la marula se utiliza en la artesanía local, y sus frutos fermentados se emplean para elaborar una especie de vino.